Tiempo de rebajas, cuidado con las compras compulsivas

 

Tener especial cuidado con las compras compulsivas, en tiempo de rebajas

 

 

En estos días los escaparates ofrecen oportunidades muy ventajosas para comprar, ya sean objetos y prendas que necesitamos, ya sean caprichos o simplemente cosas que de repente descubrimos al entrar en una tienda.

 

 

Hasta casi finalizado el mes de febrero se podría decir que, para los aficionados a salir de compras, pasarse por las grandes calles comerciales es toda una tentación.

 

 

A veces es necesario sucumbir a ella, pero hay que hacerlo, como se dice coloquialmente, “con cabeza”. Lo primero que os aconsejo para evitar caer en las llamadas compras compulsivas es echar un vistazo al armario antes de salir a renovar el vestuario.

 

 

 

 

 

 

Veremos así que nos hace falta y cuando compremos algo que no necesitemos seremos entonces conscientes de que lo hacemos por capricho.

 

 

Después , hay que determinar cuántas prendas se está dispuesto a comprar basándose en la propia economía y cuales porque “nos han entrado por los ojos”, y no salirse del presupuesto que se ha marcado.

 

 

Este tiene que estar relacionado con las necesidades que presenta la persona y tiene que abarcar el mes (alquiler, comida, gastos, estudios, transporte, ahorro, familia…) de manera que ninguna área importante se vea en riesgo.

 

 

Si al gastar dinero en ropa o en accesorios que nos gustan notamos que no somos capaces de seguir un proceso ordenado consciente y de que derrochamos, una y otra vez, es posible que seamos víctimas de las compras compulsivas.

 

 

Estas pueden tener dos efectos: uno de refuerzo positivo, debido al bienestar que reporta la nueva adquisición o lo que simboliza y representa dicha compra. El segundo o refuerzo negativo, se produciría  si me encuentro con malestar y consigo disminuirlo a través de la compra.

 

 

El problema de adquirir objetos sin control se ha visto intensificado por las compras on line. Sucede aquí igual que con los juegos de apuestas, que quien realiza el acto de comprar se ve más libre, nota que tiene menos barreras, menor impedimento para hacerlo.

 

 

Si compramos frecuentemente on line y notamos que esta conducta no sólo está perjudicando a nuestra economía, sino que notamos que cada vez necesitamos comprar más para sentirnos mejor, ha llegado la hora de tomar medidas.

 

 

 

 

De menos a más, se puede uno dar 72 horas de plazo desde que decide comprar algo hasta que lo lleva a cabo. En este periodo de tiempo debe reflexionar sobre la conveniencia o no de esa adquisición.

 

 

Como medidas más tajantes, la recomendación es eliminar el acceso a las app donde se realizan dichas compras, así como también bloquear por el acceso  la tarjeta de crédito para desvincularla de dichas aplicaciones.

 

 

Pero lo más importante es trabajar a nivel psicológico, con profesionales, en la raíz del asunto para regular las emociones, y , sobre todo, la impulsividad. De esta manera, se irá enfrentando poco a poco al hecho de comprar sin control.

 

 

 

Pilar Conde es directora técnica de Clínicas Origen

 

 

 

 

 

Imágenes: playbuzz.com, wattpad.com. 

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