Reparar en lugar de reemplazar

 

 

Alternativas para reparar en vez de tirar

 

 

Si nuestros abuelos hubiesen sabido que íbamos a solventar cualquier pequeño desperfecto o problema sustituyendo la pieza o el objeto roto, se hubieran llevado las manos a la cabeza.  En esta época de consumo casi desaforado, pocas cosas se reparan: la tendencia es a sustituir. Si se rompe la suela del zapato, se compra un nuevo par; si se rompe la ducha, se sustituye.

 

Este comportamiento generalizado es un problema para la sostenibilidad ambiental, y justo cuando empieza a tomar forma una conciencia global de la emergencia climática, conviene cuestionarnos si lo que hacemos es lo más ecológico. Pero, además, este comportamiento es caro, demuestra cierta pereza y evita que desarrollemos todas nuestras capacidades.

 

¿No es más satisfactorio arreglar por nosotros mismos un objeto roto que bajar a la tienda para sustituirlo? Comprar, si se tiene el dinero, es fácil; pero reparar exige paciencia y habilidad.  No te preocupes, porque cuando logres el resultado comprobarás que la satisfacción ante el trabajo bien hecho no tiene comparación.

 

Aquí te damos unos trucos para reparar los pequeños desperfectos y roturas habituales en el hogar. Siguiendo unas pautas muy sencillas podrás darte el gusto de reparar por ti mismo muchas cosas.

 

 

 

Cómo arreglar una suela de un zapato de invierno

 

Mucha gente tira a la basura unos zapatos que presentan algún problema en la suela.  A veces lo hacen incluso con cierto dolor, porque todos cogemos cariño a nuestros zapatos más usados, que precisamente por ser los más usados son los que con más frecuencia se rompen.

 

Sin embargo, es muy sencillo repararlos. Simplemente necesitas unas herramientas básicas (un pegamento multiusos, un paño, una brocha, palos de madera y una abrazadera) y seguir una serie de pasos:

 

  • En primer lugar, limpia a fondo el zapato en todas sus superficies y la suela que vas a pegar. Límpialo con un algodón húmedo y si es necesario, y puedes, retira la suela al completo.

 

  • Aplica el pegamento multiusos en un lateral de la suela.

 

  • Pega la suela del zapato al completo, alineando la suela con el resto del zapato a partir del talón, y presionando durante unos minutos.

 

  • Retira el exceso de pegamento con un palo de madera.

 

  • Presiona la suela, colocando un objeto pesado si la zona a reparar es el talón, y valiéndote de la abrazadera si es necesario.

 

  • Deja secar durante 24 horas… y ya está. ¡Tendrás tus zapatos de nuevo listos para llevarte a cualquier parte!

 

Reparar las fugas de una ducha

 

Es un clásico: el tubo de la ducha tiende a romperse. Aparecen entonces las filtraciones, en forma de molestos escapes que restan presión a nuestra ducha.

En tres minutos puedes solucionar este problema, valiéndote simplemente de una barrita de masilla y un cúter.

 

  • Limpia el tubo y sécalo, asegurándote de que no está húmedo antes de comenzar la reparación.

 

  • Corta un pequeño trozo de masilla y mézclala para darle la forma que desees.

 

  • Aplica la pasta en los puntos del tubo donde se sitúen las fugas.

 

  • Espera a que se seque durante tres minutos.

 

Como estos ejemplos, hay decenas similares. Basta tener las herramientas adecuadas y un poco de paciencia para poder usar tus objetos como si los hubieses estrenado ayer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imágenes: weheartit.com, noken.com. 

 

Autor: Júlia Gonzalvez Ferrer

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