¿Comer despacio ayuda a no aumentar de peso?

 

¿Realmente comer despacio ayuda a no aumentar de peso?

 

 

Comer despacio, destinar un tiempo para esa actividad y realizar todas realizar las cuatro comidas diarias, son formas de aportar salud y beneficios al cuerpo.

 

 

Devorar la comida en un tiempo récord pone a prueba la capacidad de nuestro estómago para tolerar ese tipo de alimentación, y nada tiene que ver con la sensación de saciedad de saciedad.

 

 

La ingesta rápida lo que hace es paliar un efecto mental, y perjudicar finalmente la salud.

 

 

Comer más despacio y sus beneficios

 

 

Según un estudio japonés publicado en BMJ Open, ha establecido que existe una relación entre perder peso e ingerir lentamente los alimentos en vez de engullirlos un solo bocado.

 

 

El proceso lento en el ritmo de masticación y el consumo de la comida de manera pausada y tranquila, puede ayudar a bajar de peso a lo largo de los años.

 

 

El estudio identificó que existe un vínculo entre la obesidad y la velocidad con la que comemos.

 

Los expertos recomiendan que cada almuerzo dure como mínimo media hora, dejando un tiempo de espera entre plato y plato para evitar los atracones.

 

 

Beneficios extra de este hábito

 

 

Se ingieren menos calorías

 

Son necesarios 20 minutos para que el estómago e intestino envíen las señales químicas al cerebro, de que recibimos el alimento suficiente.

 

Por lo tanto, al comer lentamente se ingieren menos calorías.

 

 

Mejor digestión

 

Reduce las posibilidades de presentar inflamación, gases, mala digestión, o probabilidad de reflujo gastroesofágico.

 

Menor sobrepeso

 

El comer lento permite percibir la sensación de saciedad.

 

La persona deja de comer porque ya se siente satisfecha, consume menos calorías lo cual contribuye a controlar el peso de forma más satisfactoria.

 

 

Mejora el ánimo

 

Al hacerlo lentamente se disfruta de lo que estamos haciendo, se sienten todos los sabores de la comida.

 

 

Eso requiere que tomes un tiempo para ti, para distenderte del estrés diario, estar tranquilo en ese momento.

 

 

Es importante no comer de pie, sentarte a la mesa preparada para la ocasión, en un entorno tranquilo y confortable.

 

 

Toma bocados pequeños y mastica cada uno al menos 20 veces, te saciaras antes y necesitarás comer menos cantidad.

 

Importante

 

Eliminar las distracciones, apagar el celular, el televisor, la computadora, dejar de lado el periódico, tomar el tiempo sólo para esa actividad.

 

 

Limita el consumo de alimentos ricos en grasas y azúcares, y sírvete porciones más pequeñas.

 

 

De esta manera vas a nutrir tu cuerpo, y la comida va a convertirse en una experiencia placentera para la mente y los sentidos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imágenes: Diario Femenino, El Confidencial.

 

Autor: Virginia Bruno

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