¿Cómo evitar la deshidratación del niño cuando hace calor?

El calor aumenta el riesgo de deshidratación en los niños durante el verano.

Ellos son más sensibles que los adultos, porque su cuerpo es más pequeño y pierde más líquido.

Se les debe ofrecer agua con más frecuencia porque se mueven mucho y tienen menos percepción de la sed, argumentan profesores de nutrición y pediatría.

Los pediatras y nutricionistas insisten en la necesidad de hacerlos beber mucho, porque las pérdidas leves de líquido pueden provocar graves trastornos.

 

Los primeros síntomas y qué hacer

Los primeros síntomas qué alertan de una posible deshidratación son vómitos, diarrea, sudoración, ojos hundidos, lengua y mucosas secas.

Lo indicado es suministrar pequeñas cantidades de líquido con frecuencia, utilizando una cuchara o una jeringa en lugar de forzar al bebé o al niño a beber grandes cantidades de líquido de una sola vez, ya que reproducir más vómito.

Hay que estar muy atento con los niños pequeños, porque no es tan claro detectar la deshidratación ya que no saben expresar lo que les ocurre, sobre todo si son bebés. Hay que observar si el pequeño muestra irritabilidad y decaimiento.

 

Consejos para prevenir la deshidratación en los niños

  • No exponerlos mucho tiempo al sol y evitar los juegos al aire libre entre las 12 y las 16 horas sin una correcta protección.
  • Ofrecer agua a los niños cada 2 horas, especialmente cuando realizan actividades físicas y se exponen al sol o a altas temperaturas.
  • La dieta es muy importante y las frutas son las mayores aliadas ya que aportan minerales, proteínas, vitaminas, fibra, agua y son bajas en calorías. Son recomendables la sandía, el melón, la ciruela, el melocotón y la fresa.
  • Helados de hielo, aportan proteínas agua y pequeñas cantidades de calcio. Sin sobrepasarse, para no tener exceso de azúcar y grasa en su dieta.
  • Agregar a la dieta verduras que pueden prepararse en forma de sopa fría ensaladas, o cremas. Las frutas también las pueden consumir crudas, en zumos o batidos.

 

 

La temperatura del agua a beber debe estar entre 14 y 15 C º. Aseguran los nutricionistas que si está muy fría se absorbe más despacio y si está templada no quita la sensación de sed.

Sí cuidas su dieta y les ofreces agua con frecuencia, podréis disfrutar juntos del verano sin riesgos de deshidratación. 

Imágenes: Pinterest

Autor: Virginia Bruno

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