¿Soy infiel por tener fantasías sexuales?

Llevemos tiempo con nuestra pareja o no, tener fantasías sexuales con otros nos puede hacer sentir peor que mal, y pocas veces es algo que controlemos. No podemos ser dueños de lo que soñamos ni con quien – por mucho que nos moleste – , pero es natural que sintamos esa sensación de culpa e infidelidad si tenemos fantasías con otras personas -y más si queremos a nuestra pareja y estamos convencidos de que no pasaría jamás-. Aún así, ¿Cómo cambiar nuestra forma de juzgarnos?

La experta en relaciones Wendy Strgar asegura que no podemos sentirnos mal y mucho menos castigarnos por tener fantasías sexuales con terceras personas a nuestra pareja o relación. Las fantasías sexuales solo hablan de nuestros deseos y de nosotros pero no de nuestra relación o del amor por ella, es simplemente un acto involuntario guiado por la pulsión natural como son nuestros «deseos sexuales». Da igual cual sea nuestra fantasía: en un lugar público, hacer un trío, hacerlo con alguien que no es tu pareja, etc., esto es solo un pensamiento pero los sentimientos pueden ser otros sin que se contradiga nada. Aún así, la experta nos explica por qué nos ocurre y qué debemos hacer para poder llevar mejor esta carga emocional que, inevitablemente, nos provocamos.

En primer lugar, Wendy asegura que estas fantasía sexuales pueden ocurrir con más frecuencia en aquellas relaciones largas donde, a menudo, el sexo ha podido caer en rutina y provoca que nazcan estas nuevas fantasías. ¿Significa que no queremos a nuestra pareja? No, Wendy dice que esto va ligado a nuestros excedentes de carga sexual que necesitamos canalizar. Lo que nos recomienda hacer si tenemos fantasías sexuales y estamos apunto de boicotearnos psicológicamente es: analizar antes de nada nuestra vida sexual y hurgar en nuestros deseos y  preguntarnos qué nos gustaría hacer pero nos callamos. Es importante que hablemos con nosotros mismos, nos descubramos, averigüemos qué ‘chispa’ le esta faltando a nuestra vida.

Una vez sepamos esto, solo tenemos que hablar con nuestra pareja, sin miedo y claramente. No se trata de que le contemos nuestras fantasías si no queremos, pero sí que es bueno para la relación que os comuniques, que sepáis que os gusta al uno y al otro y qué os está faltando. Como se dice,  al final los sueños «solo son recuerdo desordenados de la mente» pero es nuestro subconsciente el que habla, quizá es una vía alternativa a que algo nos esta faltando. En pleno siglo XXI el sexo no debería ser un tabú, hacer todo lo que os pase por la cabeza y disfrutarlo, en sueños o en la vida real, tener fantasías sexuales no debería hacernos sentir infieles.

Imágenes: glamour.es,

 

 

Autor: Elena Cano

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