Pareja: ¡Mentiras que le harán feliz!

No pienses que vamos a engañarles día sí, día también. Nada de eso. Simplemente, os enseñamos qué decir y cómo hacerlo para subirle la autoestima a tu chico. ¡Sigue leyendo para descubrir cuándo es el momento de soltarle una mentira piadosa!

Y que conste que lo hacemos con muy buena intención. ¿Cuál de Nosotras alguna vez no ha dudado en qué contestarle a su chico? ¿Le digo la verdad? ¿O lo escondo un poco para que no se sienta mal?

Claro, hay preguntas y preguntas. Sabemos que nunca mentirías sobre tu fidelidad. ¡Y es que le eres 100% fiel a tu novio! Pero cuando te pregunta con quién has estado, de dónde vienes, qué has hecho esta tarde, qué te ha dicho tu amiga, qué has comido, cómo se ha portado en la cama… ¡Alguna vez le tendremos que decir algo que no le va a gustar!

Y para ahorrarnos caras largas y posibles discusiones… ¿por qué no decirle alguna mentira piadosa para no entristecerle más? ¡Tampoco tienes que inventarte una súper historia!

Y si te sabe mal mentirle a tu novio porque eres de las que prometió que nunca habría secretos entre los dos… No lo llames mentira, sino desenfoque de la realidad…

No penséis que las mujeres somos malvadas, que nos dan igual nuestros chicos, que no los queremos. No te sientas mal por todo ello. Porque no es verdad. Todo lo contrario, si creemos que en algunos momentos es indicado decirle alguna cosa que le guste es porque los queremos. ¡Es totalmente comprensible!

¿Nunca te ha pasado que después de que estuviese dos semanas anunciándote un maravilloso regalo y que, cuando llegue, no te guste? Pues este es un momento genial para decirle todo lo contrario. ¡Porque si no se va a sentir decepcionado! Y seamos claras, ya no puedes cambiar nada… ¿El kit de manicura no es lo que más ilusión te hacía? ¡Claro que sí!

¿No soportas lo pesada que es su madre contigo e insiste en pasar el fin de semana con ellos? ¡Obviamente no le digas que no te cae bien! Sino que tenías otros planes alternativos para hacer con él.

Lo quieres. Sí. Pero es obvio que, aunque tú le mires con muy buenos ojos, nunca será el más alto, el más fuerte, el más guapo y el más chulazo. Pero es que lo has elegido a él por otras cualidades mucho mejores que estas. ¿Y qué importa si lo sabes? No pares de repetirle lo hombretón que es y lo que te gusta ese cuerpazo ibérico que tiene.

¿Te ha planeado una escapada romántica? Una cenita a la luz de las velas en casa. Pero resulta que después se le ha quemado la cena, la tele se ha estropeado y se ha ido la luz. ¿Qué hacemos? ¡Decirle lo bien que estás con él y lo genial que te lo estás pasando! Aunque no sea verdad y los dos lo sepáis… Un cariñito vale mucho más.

Y por último la mentira mejor inventada de todos los tiempos. Después de una frenética noche de sexo… Bueno frenética para él porque para ti ni fu ni fa. ¿Cómo reaccionas? Fingir orgasmos está a la orden del día, mujer. No es tan grave. Y todas las mujeres lo han hecho alguna vez en su vida. Así que… ¡al agua patos!

Si es que todo sea por él… ¡Con lo que lo quieres! Y todo lo que harías para que estuviese contento. ¿Comprendes por qué es positivo para la relación no decir siempre, siempre la verdad? ¡Créenos y comienza a aplicar ya las mentirijillas!

Autor: Katia Toran

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