Verdades y mentiras sobre el sexo anal

El sexo anal sigue siendo un tema tabú a pesar de ser muy placentero y completamente saludable. Entorno a esta práctica sexual existen muchos mitos y falsas creencias que vamos a desmentir para que no haya excusas para no disfrutar de la penetración por detrás.

Es solo para homosexuales. Por supuesto que no, es una práctica sexual muy satisfactoria para ambos sexos. Existe una creencia o miedo generalizado en muchos hombres heterosexuales que creen que si lo prueban y les gusta, significa que son homosexuales. Y esto no es más que un estereotipo cultural que no corresponde a la realidad, la estimulación anal es una práctica normal para todos los hombres y mujeres.

Para ellos es más placentero que el sexo vaginal. Depende. El interés masculino por esta práctica proviene de la curiosidad por “conquistar nuevos territorios” pero si es cierto que el conducto anal es más estrecho, por lo que puede proporcionar una sensación de placer más intensa.

Es una práctica ‘sucia’. Falso. Es cierto que el sexo anal requiere higiene, ya que el recto es un canal de desecho del cuerpo humano pero con una higiene correcta este mito se queda en una mala excusa para no practicarlo.

Las mujeres no lo disfrutan. Falso. Si bien es cierto que la mujer no posee una próstata que estimular, no hay que olvidar que el ano es una zona erógena muy importante.

En el sexo anal se transmiten más ETS. No necesariamente. En cualquier práctica sexual es imprescindible usar protección para evitar las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Si se practica sin preservativo, se corre el riesgo de contraer ETS o infección de orina y aún más si después del sexo anal, se practica el vaginal. Es muy importante limpiarse entre una práctica y otra.

Otras ETS como el Virus del Papiloma Humano, la sífilis o la gonorrea tienen el mismo riesgo de contagio en el sexo anal que en cualquier otra práctica sexual.

Los hombres no pueden estimularse solos. También es falso. De hecho, la autoexploración anal puede ser una práctica muy saludable en la masturbación masculina, ya sea con los dedos o con juguete sexual.

La primera vez duele. Es cierto, aunque no siempre. El ano es un esfínter que no está habituado a ser penetrado, por lo que es normal que la primera vez el sexo anal resulte algo doloroso. Para disfrutar esta práctica es imprescindible relajación y excitación sexual.

Hay que lubricar la zona. Cierto. El ano no se dilata igual que una vagina y para disfrutar del sin dolor ni daños es importante usar un buen lubricante y sin escatimar.

Imágenes: Su médico, Muy Interesante.

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