¿Te animas a ser una amante kinky?

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¿Alguna vez has oído hablar de un/a amante kinky? Pues es aquel picarón y tan atrevido, que hasta -podría decirse- roza con lo pervertido. Si piensas que puedes cuadrar en esta definición y te gustaría convertirte en uno o una, anímate a explorar y a experimentar esta tendencia de la que mucho se habla.

Kinky no se nada, se hace. Cualquier hombre o mujer puede convertirse en uno. Solo bastará con ser muy abierto, con estar preparado para imaginar, fantasear y animarse al sexo atrevido, espontáneo y un tanto salvaje. Tener sexo en lugares públicos, con la adrenalina en toda su marcha, sobre la mesa de la cocina o en la playa son solo algunos de los ejemplos que un amante kinky querrá experimentar.

Si no te consideras especialmente imaginativo y creativo, ten presente que en la literatura y cine erótico abundan las situaciones un tanto estrambóticas: encontrarás numerosas fuentes de inspiración con solo un poco de investigación.

Una mujer kinky, por ejemplo, siempre tendrá en su mesita de noche un par de esposas, una pluma o una venda de seda, mientras que el hombre kinky, por su lado, sentirá un enorme placer en pronunciar palabras de alto voltaje al oído de su pareja.

kinky2Pero también puede suceder que ambos, tú y tu pareja, quieran convertirse en amantes kinky: entonces podrán trabajar juntos y elaborar una lista con propuestas sexuales distintas, ir a un sex shop para equiparse con todo lo que deseen o bien animarse a otras experiencias como juegos de rol, entre muchas otras.

Pues bien, repasemos los puntos esenciales a tener para convertirse en todo un amante kinky:

  • Imaginación: básico, para ser amante kinky tendrás que liberar tu mente y fantasear. Crea imágenes eróticas en tu cabeza y anímate a darles vida.
  • Averigua qué es lo que más te pone a tono, qué es lo que te enciende y despierta tu deseo. Inclúyelo sin prejuicios en tu encuentro íntimo.
  • Juega sin prejuicios. En todo caso, solo acuerda con tu pareja cuál es el límite para no tener una mala experiencia.
  • Apertura para probar cosas nuevas.
  • Tener confianza con tu pareja y hablar con él o ella de antemano qué te gustaría experimentar.
  • Establecer, en todo caso, reglas de juego consensuadas.
  • Mantén a raya las expectativas: que las fantasías que tengas sirvan de fuente de inspiración para ir comenzando de a poco. No hagas grandes planes que luego puedan decepcionarte.
  • Durante el encuentro sexual, manifiesta qué te gusta y qué no, de manera respetuosa y abierta.

Imágenes: wapa.pe

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