Sexo tántrico ¿Cómo se practica?

El sexo tántrico es una forma de explorar la sexualidad en conexión total con la espiritualidad. Es una práctica que une a la pareja, ayuda a sanar bloqueos y conectarse, sobre todo en momentos en que se ha caído en la rutina o monotonía. Se basa en el disfrutar el aquí y ahora, desarrollar los sentidos, vivir con mayor libertad y abrirnos en todos los aspectos, para aprender a amarnos más a nosotros mismos y a los demás.

¿Cómo se practica el sexo tántrico?

La técnica da mucha importancia a la respiración y la conexión de almas, lo que genera una conexión a otro nivel y se siente placer a un nivel más intenso.

Respiración: En el sexo tradicional la respiración es agitada y entrecortada, hay tensiones en los músculos por lo que la relación sólo se basa en la genitalidad. Al respirar de una forma pausada cambia la química del cuerpo, aumentando la producción de dopamina, oxitocina, y serotonina, sustancias que generan vitalidad y bienestar.


Mantener el contacto visual: El mirar a los ojos del otro puede llevar a tener experiencias sexuales más intensas, aumentar el placer, descifrar que siente el otro y captar cada detalle que lo hace especial.

Sensualidad: Explorar la sensualidad de la pareja mediante acariciar el cuerpo, tocarlo, rozarlo. Sentir el tacto de la otra persona es la clave para alcanzar el orgasmo, en el sexo tántrico. Podéis vendar los ojos de la pareja para abrir un abanico de posibilidades y estimular todos los sentidos, jugar con aceites corporales como canela o vainilla, que son afrodisíacos.

Experimentar con todo el cuerpo: Para potenciar el placer el hombre debe contener la eyaculación lo más que pueda a través del control de su respiración, dejarse llevar, van a experimentar el orgasmo de una manera mucho más intensa.

En esta práctica no se da tanta importancia al orgasmo, sino en todo lo que se puede sentir en el proceso. Lo importante es el camino de experimentación, sentir, disfrutar, compartir la intimidad entre los dos, el sexo oral, las caricias, besos, todo lo que sea explorar. La pareja  aprende  a conectarse mejor, admirar el cuerpo del otro,  reconocerse, a percibirse energéticamente , lo que puede crear una nueva realidad en sus vidas.

Imágenes: Harmonía, El Centinela, 

Autor: Virginia Bruno

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