Sexo en la playa: ¡Orgasmos al son de las olas!

A parte de eso, un tercer problema (aunque en realidad suele ser bastante gracioso) es que os quedéis dormidos tal y como vuestras madres os trajeron al mundo (ya se sabe que después del ‘tacatá’ nos suele entrar sueño). Puede ser que os despertéis con los primeros rayos de sol o que, por el contrario, sigáis dormidos (y desnudos) bajo el sol hasta que un hamaquero (chico de las hamacas), un socorrista o un guardia de seguridad de la playa venga a despertaros. También puede ser que os despierte algún veraneante que se está dando un paseo por la playa. Por eso, es mejor dormir en casa, no vaya a ser que os denuncien por escándalo público… ¡No os quedéis dormidos!
A parte de eso, un tercer problema (aunque en realidad suele ser bastante gracioso) es que os quedéis dormidos tal y como vuestras madres os trajeron al mundo (ya se sabe que después del ‘tacatá’ nos suele entrar sueño). Puede ser que os despertéis con los primeros rayos de sol o que, por el contrario, sigáis dormidos (y desnudos) bajo el sol hasta que un hamaquero (chico de las hamacas), un socorrista o un guardia de seguridad de la playa venga a despertaros. También puede ser que os despierte algún veraneante que se está dando un paseo por la playa. Por eso, es mejor dormir en casa, no vaya a ser que os denuncien por escándalo público…