¿Se puede vivir sin sexo?

Según los expertos, la cuestión no es vivir con o sin sexo, sino el grado de deseo sexual que exista en cada uno de nosotros.

Cuando nuestra vida sexual no es satisfactoria por el motivo que sea, los expertos recomiendan equilibrar esta carencia con una alimentación saludable sin grasas, sin azúcar y con ejercicio para liberar la carga retenida.

Cada uno puede vivir su sexualidad cómo quiere. Aquello que preocupa a los expertos es que existe un número indeterminado de personas que renuncian a la sexualidad y a cualquier tipo de contacto físico con otro ser humano como caricias o abrazos. Los humanos podemos vivir sin sexo, pero no podemos vivir sin afectividad.

 

 

Consecuencias de vivir sin sexo

  • Cuando se ha llevado una vida sexual activa y se deja de disfrutar de ésta durante un tiempo concreto, podemos llegar a sufrir ciertos problemas relacionados con la autoestima. Esto puede acarrear problemas como cambios bruscos de humor.
  • Te vuelves irascible. Las hormonas que intervienen en la práctica sexual pierden actividad y dejan de segregar sustancias que afectan el estado de ánimo.
  • Tu sistema inmunológico se debilita. La práctica sexual es uno de los mejores ejercicios cardiovasculares. Además de generar inmunoglobulina, que es un anticuerpo que nos previene de infecciones.
  • Estrés. La práctica de sexo reduce la presión sanguínea y ayuda a nivelar los niveles de estrés, por lo tanto, también te ayuda a conciliar el sueño y disfrutar de un buen descanso.
  • Autoestima. El sexo ayuda hacerle frente a la depresión y a la ansiedad porque regula los niveles de cortisol, una hormona que incrementa los niveles de azúcar en sangre.
  • El cerebro inhibe algunas funciones. Al no practicar sexo, el cerebro inhibe algunas hormonas que intervienen en el comportamiento sexual como la dopamina, que es un neurotransmisor que mejora la atención, controla los impulsos y la motivación o la oxitocina, llamada hormona del amor que se encarga de fortalecer los lazos afectivos. Además de influir en el humor, la excitación y la percepción de la pareja, estas hormonas no actúan y afectan a nuestra vida emocional.

Si vives en abstinencia por tu decisión o por qué no has encontrado la persona indicada, sería ideal que practicaras alguna actividad como bailar, cantar, correr, caminar o nadar. Encontrar algo que te apasione y te ayude a segregar esas sustancias de manera natural.
Reunirse con amigos, estar en pareja y tener vínculos emocionales aún sin tener sexo, son actividades placenteras qué hacen que una persona tenga buena calidad de vida que es lo más importante.

¡Tú decides el camino que te lleva a ser feliz!

Imágenes: Pinterest, Pixabay

Autor: Virginia Bruno

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *