Relato Erótico: Una tarde de lo más húmeda

Kelly Lind Relato Erótico: Una tarde de lo más húmeda
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Haber perdido la apuesta no era para nada grave pues consistía en una mamada record, en una mamada de aquellas que según él sólo le doy una vez al año. Para darle la razón miré mi reloj y le dije:

Marcela: Ok, hoy es 14 de octubre de 2003, hasta dentro de un año repetiré esta súper mamada que voy a darte, ojalá tengas buena memoria.

Y diciendo esto me arrodillé frente a su verga y comencé a lamerla suavemente desde el capullo hasta las bolas. Posteriormente me la metí en la boca por completo saboreándola y frotándola a conciencia con y lengua.

Estando ya húmeda la froté con una mano mientras con la otra halaba sus bolas suavemente. Repetí esta operación varias veces con algunas variantes y sin exceso de emoción pues tampoco pensaba sobre actuar en el pago de mi apuesta. Aún así no hice tan mal mi trabajo pues alcancé a tragarme una buena cantidad de fluido pre seminal y le arranqué un par de gemidos. El mientras tanto tiraba de mis pezones como podía deteniéndose demasiado a menudo cuando se concentraba mucho en su . Froté entonces su verga contra mis y la pasé por el canal entre ellas.

Alejandro: Cuando vaya a correrme te aviso y tú decides si te lo tragas o no.

Marcela: Nada de eso... me acostaré a tu lado y ya te diré que hacer, ha sido suficiente mamada por hoy. Me has puesto muy arrecha con esa halada de tetas.

El, aunque desilusionado no protestó y siguió mis instrucciones comenzando a masturbarme y a chupar mis tetas con avidez.

Marcela: Mmmmmmmm... Que bien... cuando estás así iniciado, haces mejor tu trabajo.

A pesar de encontrarme disfrutando de lo lindo sentí pena por su verga a punto de estallar y decidí sentarme sobre ella para no desperdiciarla. Me coloqué sobre él metiéndome su verga deliciosa para luego pegar mi boca a la suya y fundirnos en un apasionado beso. Levantándome un poco le ofrecí una de mis tetas para que me la chupara como si me la quisiera arrancar.

Alejandro: Date la vuelta.

Me di la vuelta entonces para darle gusto, estacándome de nuevo en su polla, pero dándole la espalda, cosa que él aprovechó para acariciar mis nalgas y meter un dedo en mi vagina a hacerle compañía a la polla. Esta posición es deliciosa para frotar mi con sus pelotas si me inclino lo suficiente hacia delante, cosa que por supuesto hice.

Pocos minutos después me anunció que el momento culminante llegaba. Yo ya sabía que hacer y me detuve un poco para luego moverme de nuevo, pero más lentamente hasta el final...

Nos acostamos uno al lado del otro y él como consciente del trabajo que le esperaba dirigió su mano hacia mi cueva y comenzó a masajearme para que me corriera en ella. No tardé mucho en hacerlo y para cuando esto ocurrió él ya estaba dormido.

Aprovechando esto y viéndome aún con ganas me puse de pie y me dirigí hacia el armario. Del cajón de la ropa interior saqué una bolsa y regresé a la cama. Me senté en ella y saqué los dos objetos que guardaba en ella cuidadosamente. El primero, un frasquito de glicerina carbonatada, un lubricante que me habían recomendado por efectivo y económico. El segundo un consolador que había comprado hacía pocos días especialmente para una cita muy importante, pero eso es otra historia.

Dejé aparte la glicerina pues no la necesitaría debido a los abundantes flujos que se mezclaban con el semen de mi marido y salían a borbotones por mi chochito.

Me acosté de nuevo a su lado y comencé a masturbarme concienzudamente introduciéndome con una mano el falo de goma mientras la otra jugueteaba aquí y allá, ya fuera pellizcando mis pezones o mi clítoris. De rato en rato sacaba la seudo verga y la frotaba por mis labios vaginales, la dejaba resbalar por ellos y por mi perlita para luego dejarla entrar de nuevo sin demora por mi caliente cueva.

De repente y como si fuera la eterna historia de mi vida el ser descubierta, me di cuenta que mi marido me miraba lascivamente cuando yo apenas comenzaba a disfrutar. Me asusté un poco, pero no me detuve, continué metiendo y sacando a mi gran amigo el consolador mientras veía como la verga de mi marido comenzaba de nuevo a endurecerse.

Alejandro: ¿Te ayudo?

Marcela: Si quieres...

Sin demora se arrodilló entre mis y tomó con una de sus la punta que sobresalía del consolador que estaba bien metido en mi chocho. Lo hundió más aún y lo dejó un rato allí para dedicarse simplemente a observar mi almeja abierta, con un objeto adentro, completamente húmeda, tanto que las gotas caían hasta mi y de allí a las sábanas. Comenzó entonces a meter y sacar el falo para divertirse con el espectáculo de verme retorcer y levantar mi cadera para ayudar a devorármelo.

Alejandro: Hazlo tú sola otra vez y yo te miro.

Lo tomé de nuevo y reanudé los juegos del principio, metiéndolo y sacándolo, a veces un pedacito y a veces todo, para meter de nuevo sólo la punta, poco a poco, trozo a trozo sin dejar de masajear mi clítoris que en ese instante ya estaba completamente paradito de nuevo, mirando al techo.

Alejandro: ¿Qué tal si ahora te lo metes por detrás?

Lo miré un poco asombrada pues él nunca me había pedido algo así, supuse que mis ganas de probar cositas nuevas lo habían contagiado. Decidí complacerlo pues el pobre suponía que mi culo era aún virgen, así que me puse en cuatro patas mientras él se recostaba en un lugar de la cama desde donde podía ver todo a sus anchas. En ese momento recurrí a mi amiga la glicerina la cual unté en mis manos que luego buscaron el orificio de mi ano. Froté mi culito concienzudamente con mis dedos y comencé a tantear el estrecho pasaje con uno de ellos. Después de un rato unté la punta del consolador con el lubricante para comenzar con mi labor. Encaminé el aparato hacia mi culito y comencé a empujar, relajando mis piernas lo más posible, apoyando mi cara en la almohada para equilibrarme.

Comencé a sudar pues no era nada fácil y le dirigí una mirada a mi marido que seguía acostado a mi lado completamente extasiado con mi pequeño show. El como entendiendo mi mirada de auxilio se ubicó tras de mí y me quitó el consolador de la mano.

5 Comentarios

    1. 26.05.2009 - 23:40h - Susyana dijo:

      Todos los juguetes sexuales para todas tus fantasias...

    2. 31.05.2009 - 01:15h - Carla dijo:

      Que buen relato, super erotico, muy exitante

    3. 01.06.2009 - 09:11h - Pilar dijo:

      me encanto el relato, soy adicta al sexo. Espero tener charlas de sexo con amigas de muchos lados. Mi e-mail es rpilar7@hotmail.com soy de Argentina

    4. 05.06.2009 - 18:31h - anamar dijo:

      Debo felicitarte por tu relato me parecio sumamente exitante gracias por compertirlo.

    5. 20.06.2009 - 16:52h - elenytaa dijo:

      uf me he puesto super calientee que corrida me he echo con mi marido

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