Relato Erótico
En más de una ocasión me ha tocado compartir turno y jornada de trabajo con compañeras que estaban pero que muy apetecibles: Inma, María Antonia, Paquita, Pilar, Encarna, María, Montse... Han sido tantas que no puedo hacer memoria. Me hubiera encantado tener alguna aventura con cualquiera de ellas, ya que estoy convencido de que debían montárselo de maravilla. Más de una vez he soñado con que Inma me hacía una mamada de campeonato en la soledad del control de enfermería, hasta llegar a beberse todo mi semen. No puedo contar las veces que me he masturbado pensando en las grandes tetas de Encarna, ¡vaya tetas! grandes, redondas, soñando en chuparlas y llenarlas de leche. O follarme a María, que generalmente lleva ropa interior de color que destaca en la blancura del uniforme, sobre la camilla de la sala de exploraciones. Como podeis ver me mato a pajas pensando en mis compañeras, incluso he llegado a hacerlo en el propio hospital con alguna de ellas a escasos metros de distancia.
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24.09.2009 - 06:04h - yo dijo:
25.09.2009 - 02:29h - El caballero dijo:
02.10.2009 - 19:51h - Anonimo dijo:
09.10.2009 - 14:21h - la nena dijo: