Me senté por el agotamiento. Ella se sentó encima de mis piernas, desnuda, mirando hacia mí. La coloque encima de mi polla y empezó a moverse de arriba abajo. Ahora los dos estábamos pasando placer a la vez. Ella seguía cada vez más rápido. Mientras le acariciaba el culo y las tetas. Estábamos chillando los dos de placer. No íbamos a correr. Ella seguía de arriba abajo mientras chillaba:
-me voy a correr, si ,si, mas fuerte...
Estábamos cachondísimos. Llegamos al orgasmo, fue brutal chillando los dos, sudando, cogiéndonos, agarrándonos mientras gemíamos de placer. Noté con mi pene como estaba su chocho de empapado. Nos besamos los dos riéndonos y diciéndonos lo bien que lo habíamos pasado.
Ahora nos vemos todos los dias en el baño.
No hay día que no nos veamos.
Relato erótico: Al fin consigo que mi cuñado me desvirgue
Relato erótico: Sexo salvaje atándome con pañuelos de seda
Mucho más que una historia: El morbo del sexo entre hombres...
Guía práctica para triunfar en las bodas ¡Hasta el novio se fijará en tí!
Movie Star
Climbing for love
Manicure game
Net pet