Relato erótico: "No dejaba de masajearle las tetas con su boca y sus manos"

Modelo Maya Hansen Relato erótico: “No dejaba de masajearle las tetas con su boca y sus manos”
Maya Hansen
"El tronco de su polla roza su raja, los labios hinchados de ella cubriéndola, empapándola con sus jugos, las manos de él una aferrando uno de sus pechos y la otra acariciándole la cara, dándole sus dedos para que los chupe, ella lo hace notando como en ese momento está entrando dentro justo al encontrar la entrada de su coño los dos hace un movimiento para que entre completamente".

Era un día de otoño, María había estado toda la mañana haciendo gestiones en el centro, acabó pronto serían las 11 y hacía una brisa fresquita que junto a los rayos de sol invitaban a pasear, así lo hizo. Pasó cerca de un centro comercial y pensó que no era mala idea darse una vuelta, y más a esa hora que no había el tumulto típico de gente, pasaría un rato tranquila viendo cosas. Entró en Kiabi y ella misma se sorprendió de la poca gente que había, comenzó a mirar ropa, no tenía pensado comprar nada pero se dijo, caray me voy a dedicar a probarme cositas. Tomó una blusa blanca, una falda negra estrecha por encima de la rodilla, y cogió el camino hacia los probadores.

Por uno de los pasillos se acercaba una vendedora con un carro lleno de ropa hasta arriba que la tapaba completamente, y al hacerse a un lado un hombre entraba por el hueco que dejaba el carrito a la vez en dirección contraria, no llegaron a chocar pero se quedaron parados uno frente al otro mientras se despejaba el pasillo, sus se clavaron en los suyos y el breve instante ese le pareció eterno, continuaron cada uno su camino. Entró en la zona de probadores y no había ni la encargada de tomar las prendas, esperó un poco, y viendo que no llegaba entró, era un pasillo largo con cabinas a un solo lado, habría como 20, al final del pasillo había un espejo que ocupaba todo el hueco.