Relatos eróticos
Me muevo despacio, entrando en ti con fuerza pero sin prisa, variando mis movimientos de vez en cuando, chupándote los pezones y acariciando tus nalgas a la vez, aferrándome a tus caderas, penetrándote con más rapidez, con más fuerza, emborrachándome con tus besos, tu olor y tu mirada, besándote como un loco, apretado contra ti por tus piernas en mi cintura, hasta que una convulsión me lleva al orgasmo.
Me vuelvo a tumbar a tu lado y con un beso nos abrazamos y así como estamos, nos dormimos, desnudos, cubriéndonos con nuestros propios cuerpos, abrazados, tu cara en mi cuello, la mía en el tuyo, disfrutando de nuestro calor, de nuestra desnudez, esa desnudez que tu timidez no te dejó ver en mis fotos.
Fuente: Marqueze
Ver más...
Parafilias: ni te imaginas con qué se excitan algunas personas
Relato erótico: la comercial y sus calientes técnicas de venta
Relato erótico: Al fin consigo que mi cuñado me desvirgue
Relato Erótico: En su noche de bodas, la novia se desnuda para otro
Relato Erótico: Obligo a la mujer de mi amigo a masturbarse en mi presencia
Maquíllate cómo una diva... ¡Trucos para conseguir el look!
Movie Star
Climbing for love
Manicure game
Net pet