‘Pornografía y vestidos de novia’, sólo recomendado para mujeres que no quieren ser floreros

Gemma Lienas nos ofrece una amplia muestra de los prejuicios que minan nuestra sociedad, y lo hace con el talento narrativo que la caracteriza, lleno de frescor e ironía, sin pelos en la lengua, para convertir en pequeñas fábulas unas historias tan siniestras como reales. Si eres feminista y no te sientes un trozo de carne, te gustará.

Obra mordaz como pocas, te hará salir a la calle con las botas puestas para no dejarte pisotear en ningún aspecto de tu vida por el simple hecho de ser mujer. Se trata de artículos cortos, muy divertidos, pero que a la vez hacen que se nos revuelvan las tripas al contemplar cuánta injusticia hay en el mundo. Justicia que sufren las mujeres y muchas veces la aceptan con la convicción de lo aprendido o grabado a hierro. ¡Se acabó ya!

Muchas personas consideran que ya vivimos en una sociedad justa y paritaria, que las mujeres han alcanzado los mismos derechos que los hombres y que, incluso, ser mujer ofrece ventajas en determinados terrenos, por ejemplo, el laboral. Estas personas perciben la realidad distorsionada porque la observan tras el velo de lo aprendido a lo largo de siglos: las cosas son como les han enseñado a mirarlas y a juzgarlas. Descorrer este velo deformante y ofrecer una óptica es el objetivo de Gemma Lienas.

Muy fácil y ameno de leer, este libro es de los que provocan desilusión al acabarlo. No por el contenido, sino porque la autora hace que nos quedemos con ganas de más.

Incisiva y caústica, persuasiva como nadie en el combate dialéctico, única para combinar argumentos y ejemplos, historias reales e imaginadas, insuperable para convencer sin aburrir, Gemma Lienas, que ya nos sorprendió con sus opiniones sobre el mundo en Rebeldes, ni putas ni sumisas, nos vuelve a asombrar con sus enfoques lúcido y lúdico de nuestra realidad.

Pornografía y vestidos de novia. Ed. Península

Gemma Lienas (Barcelona, 1951) es escritora, colabora habitualmente en los medios de comunicación radiofónicos y da clases de posgrado de escritura narrativa en la Universidad de Barcelona. Entre muchos otros títulos, ha escrito las novelas Anoche soñé contigo y El final del juego y las obras para todos los públicos Billete de ida y vuelta, El diario violeta de Carlota, El diario rojo de Carlota y El diario azul de Carlota. En Ediciones Península ha publicado Rebeldes, ni putas ni sumisas y Quiero ser puta. Más información sobre la autora en www.gemmalienas.com.

Aquí os dejamos el comienzo de uno de los breves capítulos que no tiene desperdicio:

LA CELULITIS

Leo un anuncio de una crema anticelulítico. Dice: Altas, bajas, delgadas, gorditas… Ninguna se libra. Afecta al 96% de las mujeres.

Es decir que más que ofrecer una solución a un problema, la crema anticelulítico crea un problema allí donde antes había un hecho natural. Porque, casi el 100% de las mujeres tiene celulitis, debe ser una característica inherente a la condición femenina y por tanto, natural.

De hecho, durante siglos, la celulitis había sido admirada precisamente como signo de feminidad (ya que está directamente relacionada con las hormonas y los cambios vitales de la mujer: menstruación, embarazo y menopausia). Recordemos Las tres gracias de Rubens, las mujeres que pintaba Renoir o El baño turco de Ingres.

Autor: Jesus del Pozo

Comparte esta noticia en

1 Comentario

  1. que tratamiento puedo tomar para la piel de naranja

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *