Necesitarías tener estos puntos claros para dar placer a un hombre

Casi todas Nosotras podemos decir que somos activas sexualmente. Sin embargo, de todas esas personas, a pesar de confesar que disfrutan de una vida sexual satisfactoria, más de la mitad confiesan no estar dando todo el placer que su pareja merece.

Esto puede ser debido a que nuestro propio disfrute puede prevalecer sobre el de nuestra pareja, o bien por el desconocimiento de muchas de las formas de dar placer que existen. En ninguno de los dos supuestos está todo perdido. En el primero simplemente deberías plantearte ser más generosa con tu pareja, y en el segundo, nunca es tarde para aprender a dar placer a tu pareja si Nosotras te enseñamos las claves.

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Una de las primeras cuestiones que debemos tener en cuenta a la hora de dar placer a nuestra pareja, e incluso a nosotras mismas, es saber cuales son las partes erógenas de cada uno de nuestro cuerpo, y saber estimular todas esas zonas de la manera correcta para garantizar el máximo placer.

Así, las zonas erógenas femeninas, que son más que las masculinas, se encuentran localizadas sobre todo en los pechos, los labios mayores y menores, el pubis y sobre todo el clítoris. Por la parte masculina debemos tener en cuenta sobre todo la estimulación del pubis, el cuello, los muslos y como no, el pene, haciendo énfasis a los testículos y el escroto.

A la hora de estimular todos estos puntos erógenos es necesario saber cómo le gusta a nuestra pareja que lo hagan, pues no todo el mundo tiene las mismas preferencias sexuales. Para aprender a dar el máximo placer a nuestra pareja, hay que tener en cuenta las diversas formas de activar sus puntos erógenos. Así, aunque las formas tradicionales de excitación son el tacto así como de manera oral, sobre todo en las zonas cercanas al pubis, otra de las formas más recomendadas para excitar a tu pareja es la realización de masajes eróticos. Ir poco a poco, besar sensualmente, recorrer el cuello con la lengua o hacer pequeñas succiones por debajo del ombligo…Ponle imaginación y mucho preliminar antes de pasar directamente al coito. 

Imágenes: hercampus/thetimes

 

Autor: Mary Esther Campusano

Redactora de contenidos, amantes de los viajes y los felinos.

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