Masturbación femenina: no te cortes

Masturbación femenina: no te cortes

Prácticamente cualquier parte del cuerpo es susceptible a provocarnos un orgasmo si la estimulamos convenientemente, pero el clítoris es la puerta hacia el clímax asegurado. Aprende cómo estimularlo correctamente, sin tabúes.

La represión sexual que han vivido durante muchos años las mujeres las ha conducido a buscar otras zonas de su cuerpo en las que recrearse para obtener placer sexual en solitario sin tener que centrar su empeño en los genitales. Acariciar los senos, la parte interior de los muslos, la tripa o las manos puede resultar tan placentero para algunas mujeres como estimular directamente el clítoris. Aún así, este es la fuente de placer por excelencia a la que no se puede renunciar.

La mejor forma de masturbación femenina es la estimulación directa del clítoris con los dedos. Para calentar motores se puede empezar acariciando los pezones a la vez que se presiona el pubis, y se imprimen movimientos hacia arriba y hacia abajo en la zona del Monte de Venus. Después se pasa a estimular los labios menores e intercalar movimientos rotatorios o de frotación con pequeños golpecitos o incluso pellizcos en el clítoris, sujetándolo entre dos dedos. Cuando ya casi se está a punto de llegar al orgasmo, introducir los dedos en la vagina para notar las contracciones de sus músculos puede incrementar la sensación de placer.

Para masturbarse se puede jugar con vibradores y otros objetos caseros que se nos ocurran, utilizar lubricantes o colocarse delante del espejo para gozar de la propia imagen y aumentar la excitación. A muchas mujeres les gusta introducirse objetos en la vagina o el ano simulando la penetración de un pene, todo depende de la imaginación y la disposición de cada una.

Unas prefieren masturbarse con las piernas juntas, otras con las piernas separadas, estiradas, boca arriba, sentadas, con los chorros del agua de la ducha o del jacuzzi, frotándose contra una mesa… Hay tantas formas de masturbación como mujeres, ya que obedecen a las preferencias de cada una y al momento. Quizás un día apetece más disfrutar un buen rato del propio cuerpo y otros se tiende a buscar el orgasmo rápido. No hay receta para masturbarse, cada mujer es un mundo.

El 80% de las mujeres se masturban alguna vez en su vida. Muchas descubren así mejores formas de llegar al orgasmo durante el coito e incluso experimentan orgasmos múltiples. Y es que conocer los mecanismos del propio cuerpo es la mejor manera para disfrutar el doble del sexo en pareja.