Manual del sexo oral para ella: ¡las claves para un buen cunnilingus!

Otra postura que suele gustarnos mucho a las mujeres es aquella en la que nosotras nos ponemos arriba con las piernas abiertas y ellos meten su cabeza en medio. Aquí nosotras podemos movernos y regular la presión de su boca contra nuestra vagina. El problema es que si no controlamos bien la situación y apretamos muy fuerte podemos dejar sin aire a nuestro hombre. A nosotras nos encanta porque podemos sentirnos como una dominatriz por un ratito. Lo malo es que si se ahoga, para avisarnos de su sufrimiento, a lo mejor nos pega un mordisco que nos deja secas de golpe… Tú arriba en plan dominatriz. Maya Hanssen
Otra postura que suele gustarnos mucho a las mujeres es aquella en la que nosotras nos ponemos arriba con las piernas abiertas y ellos meten su cabeza en medio. Aquí nosotras podemos movernos y regular la presión de su boca contra nuestra vagina. El problema es que si no controlamos bien la situación y apretamos muy fuerte podemos dejar sin aire a nuestro hombre. A nosotras nos encanta porque podemos sentirnos como una dominatriz por un ratito. Lo malo es que si se ahoga, para avisarnos de su sufrimiento, a lo mejor nos pega un mordisco que nos deja secas de golpe…