Encontrar el amor a partir de los 35 años, ¿Cómo llevarlo?

Si te estás enamorando lo suficiente como para apostar por una nueva relación, a partir de los 35, hasta los 65, es importante no plantearlo como si se estuviera en la década de los 20 años. Los amores a partir de ciertas edades, aunque se pueden vivir incluso más intensamente que los de la juventud, tienen una serie de características que hay que tener en cuenta si queremos sacar adelante un bonito proyecto personal. Si te encuentras entre quienes han encontrado el amor en estas edades y has podido compaginar tu vida con la de él en una convivencia bien pautada, te felicitamos, es el objetivo de este post. Si por lo contrario,  te encuentras con dificultades en algunos de los siguientes casos, te damos las claves para que tu relación salga adelante:

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  1. Uno, o los dos tenéis hijos de relaciones anteriores. Todavía hoy en día seguimos aferrados a la idea de tener que convivir con la persona de la que nos enamoramos. Cuando se tienen hijos y especialmente si es de una pareja previa por una o ambas partes, las dificultades no se suman sino que aumentan exponencialmente. Aunque la idea resulte romántica, en este caso hay que ser muy realistas y prácticos si queremos poner la guinda final del romanticismo. Es mejor criar a los niños cada uno en su casa, donde habrá que coordinar pautas educativas con el otro progenitor y no añadir a la ecuación estilos de tantos adultos variados. Se pueden tener proyectos comunes, compartir los momentos en los que se está libre de responsabilidades y dedicar el tiempo a consolidar el proyecto con la persona con la que queremos estar…Cuando sea posible.
  2. No habéis tenido relaciones estables previamente. Si no se ha tenido pareja estable previamente, puede ocurrir que se trate de una opción personal, por lo que todavía no se esté en disposición de querer compartir la vida con otra persona. Esto, lejos de tomarlo a mal, habrá que aceptarlo así. Pero no es un impedimento para formar una bonita relación que pueda durar hasta el final. Pueden existir ciertas prisas por recuperar un tiempo que se considere perdido, o querer vivir a ciertas edades lo que no se vivió de joven. En este caso hay que tener en cuenta que las manías que cada uno tiene son más difíciles de compatibilizar, y no podemos esperar a tener la misma flexibilidad y capacidad de adaptación de cuando se es más joven. Por lo tanto, si la convivencia es posible, magnífico, pero también hay que dejar cabida a la posibilidad de que se pueda hacer una pareja que se vaya acoplando con un ritmo más lento, hasta que los dos se conozcan lo suficiente como para decidir dar el paso de la convivencia.
  3. Venís de relaciones estables que han acabado en ruptura. En estos casos también suele ocurrir que haya una tendencia a querer vivir lo bueno de la convivencia cuanto antes, sin pararse a analizar si realmente se es compatible con la otra persona. Y el amor no es suficiente cuando hablamos de cepillos de dientes, de ropas mal colgadas, o de lavaplatos que hay que colocar. O también puede ocurrir que, saturados de años de convivencia, no se quiera repetir la experiencia, o se necesite un tiempo para que “corra un poco de aire”, a la vez que se quiere ir apostando por una relación de amor, cariño y, sobre todo, respeto.

Una vez más, las relaciones maduras necesitan de un tiempo de ajuste y bastante paciencia si se quiere tener una bellísima historia de amor. No tengáis prisa, las mejores obras de arte necesitan hacerse con un tiempo para que sean especiales.

mila

Mila Cahue es la autora del libro “Amor del Bueno”, primero de la colección “Tu Vida en Positivo”, editado por JdJ Editores y Actitud de Comunicación. Es Licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y especializada en relaciones de pareja en el Centro de Psicología Álava Reyes.

 

 

 

 

Autor: Mila Cahue

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