Haz de una noche cualquiera una noche llena de erotismo

Hoy es jueves, un triste y aburrido miércoles como otro cualquiera. Te has levantado, has ido a trabajar y no has regresado a casa hasta las tantas. Vas a cenar, ponerte el pijama y a dormir. Pero espera, ¿por qué no ponerle un poco de emoción, erotismo y placer a tu rutina?

El día no tiene porqué finalizar cuando llegas a casa. Es más, es el momento ideal para empezar a disfrutar de ti misma. Deja la lavadora, el hacer la comida para mañana, los platos en el fregadero y, sobretodo, el pijama de franela a un lado. Créeme, todo eso puede esperar. Recuerda que vives con él y eso hay que aprovecharlo. Probablemente él también haya tenido un día igual o más cansado que el tuyo, así que jugaréis en igualdad de condiciones.

Quizá a veces se te olvida, pero te gusta sorprenderle, sentirte guapa, sexy, saber que desprendes erotismo y le seduces. Pero por alguna razón siempre esperas a que sea vuestro cumpleaños, o alguna fecha especial para sorprenderlo. Pero tienes que tener en cuenta que ya has utilizado tus armas de mujer en varias fechas señaladas, así que ya se lo espera o se lo puede imaginar…Y esto hace que el factor sorpresa pierda fuerza.

Pero tranquila, tienes la solución al alcance los 363 días restantes del año. No es su cumpleaños, ni la fecha en que os conocisteis, es un día cualquiera. Solo necesitarás tener a mano unos pequeños complementos para potenciar todavía más la sorpresa. Estos son los ingredientes mágicos para añadir erotismo a tu vida:

  • Lencería sexy; ten en cuenta que sentirte guapa y sensual será el 90% de tu éxito.
  • Velas aromáticas; ideales para crear un ambiente de pasión.
  • Polvos de miel; no hay mejor juego que comerse mutuamente.
  • Esposas; por si se porta mal y hay que castigarlo.
Todo muy fácil de conseguir y muy inspirador. Enciende las velas y deja que el calorcito y el aroma afrodisíaco de estas empapen toda la habitación. Ponte lencería y cúbrete con una de sus camisas. Es ideal ya que no podrá ver lo que escondes detrás y quitarla no te costará tiempo ni esfuerzo.

Ponle las esposas para que solo pueda tocar cuanto tú quieras. Empieza a lamer su torso cubierto con los polvos de miel, y a acariciarlo con la pluma incluida. Insinúate con suaves movimientos sensuales, y comienza a desatarte muy lentamente la camisa. Se volverá loco cuando empiece a ver lo que escondes. Cuando ya estéis a tono, desátalo para que pueda agarrarte. Y a partir de ahí, dejaros llevar por lo que os pida el cuerpo. Pasaréis una noche increíble, y empezaréis el siguiente día con una enorme sonrisa. Sorpresa, se acabaron los días aburridos y la monotonía.

Imágenes: Plátanomelon

Autor: Redaccion Nosotras

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