Desubre si padeces el síndrome de Anna Karenina

Anna Karenina fue una mujer de la alta sociedad rusa que se enamoró de un joven y apuesto oficial. Esto le provocó una obsesión que le perjudicó en el resto de sus relaciones. Nosotras te contamos en qué consiste el síndrome de Anna Karenina.

Anna Karenina sufrió una pasión amorosa de manos de un apuesto oficial. Hay personas que no sólo se enamoran de una persona sino que sienten algo más; una especie de dependencia y necesidad de la otra persona. Anna sufrió una enorme atracción hacia el oficial; lo tenía idealizado. Quería verse reflejada en él y que hubiera una gran fusión entre ellos. Quería una fidelidad sexual y que él sólo tuviera ojos para ella. Estaba obsesionada con él, tanto emocional como sexualmente.

pareja-amor

Anna Karenina, mujer de la sociedad aristocrática rusa, quedó fascinada por el caballero y militar Vronsky. Pese a estar casada, lo dejó todo por amor. Anna fue capaz de trascender su propia historia, las costumbres sociales, un marido de alta alcurnia e, incluso a su propio hijo. Todo por ese enamoramiento. Aunque, al principio, Vronsky estaba fascinado por ella, pronto acabó aburriéndose. Anna se entregó a la pasión dejándose llevar por sus sentimientos y no pensó en los demás. Debió ser más paciente y haberse tomado las cosas con más calma. Ella se empeñó en querer a quien no la podía querer. Ese es su síndrome, el que sufren los que aman ciegamente sin darse la oportunidad de encontrarse con el otro.

En definitiva, este síndrome lo sufren aquellas personas que sienten esa dimensión que va más allá de la experiencia del enamoramiento. Ese sentimiento se caracteriza por su intensidad, descontrol y por una exaltación de todos los sentidos, una necesidad de fusión afectiva y un estado de dependencia de esos corazones apasionados. Estos síntomas se consideran un trastorno afectivo obsesivo. Estas personas pueden llegar a sufrir mucho por amor. Nuestro consejo es que aprendas a amar de una forma sana.

Imágenes: mujerlinio/mejorhistoria

Autor: Sara Sánchez

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *