Debate sexual: ¿Somos todos bisexuales?

Hace muchos años Sigmund Freud dio a conocer al mundo un concepto que causó conmoción en la época y que hasta la fecha sigue generando polémica: la bisexualidad innata, lo cuál se traduce en que todos los seres humanos nacemos sintiéndonos atraídos sexualmente hacia ambos sexos, pero a través del desarrollo psicológico definimos nuestra preferencia.

Sigmund Freud junto con Wilhelm Fliess expusieron que los seres humanos, sin excepción, nacemos siendo bisexuales, no tenemos clara nuestra preferencia así es que nos sentimos atraídos por hombre y mujeres. Conforme nos van educando y nuestra psique se desarrolla (incluyendo factores internos y externos) nos volvemos monosexuales (definimos nuestra preferencia sexual, que puede ser homo o hetero) pero la bisexualidad siempre está latente.

A nivel teórico no existe un criterio único para definir si la bisexualidad está condicionada genéticamente o simplemente se remite a una preferencia sexual más que lleva a una persona a sentirse atraída sexualmente por ambos sexos y mantener relaciones por igual, sean hombres o mujeres.

De acuerdo al blog delirio de luna llena, el sexólogo argentino León Gindín, sostiene que muchos homosexuales todavía se ocultan e incluso llegan a casarse y cada determinado tiempo sostienen una relación homosexual, porque no se animan a vivir su sexualidad plenamente.

Puede ser que no quieran aceptar su homosexualidad, o tal vez sienten la misma atracción por sus relaciones ocasionales con personas de su mismo sexo que con las relaciones ‘estables y formales’ que mantienen con el sexo opuesto lo que los convertiría en bisexuales.

Algunos expertos anuncian que en el futuro predominará la bisexualidad

Dentro de tres generaciones predominará la bisexualidad en el mundo

De acuerdo a Umberto Veronesi, candidato al Nóbel de Medicina, en un futuro la bisexualidad será predominante. En declaraciones al diario Il Reformista, Veronesi afirmó que el hombre ya no debe luchar como antes por la propia supervivencia y la de su especie, y por ello produce menos hormonas andrógenas.

La mujer, que ha ganado espacios y ocupado nuevos roles, produce cada vez menos estrógenos. Esta atenuación de las diferencias y su correlato hormonal determinaría que en el futuro el sexo tenga una función más de afecto o placer que reproductiva y, por lo tanto, según el médico, será indistinto si se tiene relaciones sexuales con personas del mismo u otro sexo.

De acuerdo a la especialista Pilar Cristóbal, quien colabora en el diario 20 minutos, la teoría de Freud es correcta y la mayoría de los seres humanos son bisexuales y, aunque solo se manifieste la tendencia heterosexual, la homosexual está latente y puede expresarse en sueños, fantasías o experiencias en la prostitución.

¿Se puede medir la bisexualidad?

De acuerdo a la página opcionbi, los psicólogos tienen una forma de medir el grado de bisexualidad de sus pacientes. La piedra filosofal se llama Escala de Preferencia Sexual de Kinsey. Haciendo caso a lo que dice, hay tres grados de bisexualidad que van desde el bisexual absoluto pasando por heteros y homosexuales con derecho a tomarse una excedencia.

¿Cuáles son las seis categorías de Kinsey?

Las categorías de Kinsey para medir las preferencias sexuales van del número 0 al 6 y son las siguientes:

0) Exclusivamente heterosexual

Este tipo de personas no desarrolla afecto que no sea amistad con otros de su mismo sexo, sean heterosexuales u homosexuales. Pero cuando un individuo que toda su vida se consideraba heterosexual sostiene relaciones homosexuales mas de una vez, automáticamente deja de ser heterosexual. La intimidad se limita a darse sólo entre un hombre y una mujer. El heterosexual es compatible sólo con heterosexuales y bisexuales del sexo opuesto.

1) Heteroflexible en segundo grado

El individuo acepta amistades de cualquier sexo y preferencia sexual. Mayormente tiene relación con el sexo opuesto, aunque también siente una curiosidad por los de su mismo sexo, pero en la mayoría de los casos esto es interpretado como fantasías o juegos; el hombre heteroflexible por lo general puede adoptar el rol activo con la pareja o persona que elija para tener relaciones, sea cual sea el sexo de ésta última. La intimidad ya no se limita a darse sólo entre un hombre y una mujer, sino también entre dos hombres o dos mujeres de forma muy ocasional.

2) Hetero flexible en primer grado

Aunque el individuo ya puede empezar a tener un ligero afecto a otro del mismo sexo, aún sigue siendo mayor la prevalecencia en las relaciones que sostiene con el sexo opuesto. Aún se sigue considerando a sí mismo como heterosexual, pero ya puede apreciar la belleza de otro individuo del mismo sexo sin ningun tipo de intimidaciones, y aunque en este rango todavía no se enamora, también puede sensibilizarse espiritualmente con otro individuo del mismo sexo.

Los bisexuales desean a personas de su mismo sexo y del contrario por igual

3) Bisexual

El hombre desea a otros hombres y a las mujeres por igual. El individuo bisexual no es muy notable, pero lleva sus relaciones de manera más abierta, y además puede entender perfectamente tanto al heterosexual como al homosexual, por lo que es muy dificil que se desarrolle algún tipo de aversión u odio contra ambos grupos. A partir de este rango, el individuo ya se puede enamorar de alguien del mismo sexo de igual forma como del sexo opuesto.

4) Homoflexible en primer grado

En el caso de los hombres, aprecian la belleza femenina sin morbosidad y de forma más equilibrada, es decir, deja de enloquecer por el sexo opuesto. La mujer sigue frecuentando a los hombres, pero su desinterés en ellos no es tan notable.

¿Sabías que existen las categorías de hetero y homo flexibles?

5) Homoflexible en segundo grado

El individuo frecuenta mayormente a los de su mismo sexo que del opuesto, por lo que las relaciones que lleguen a tener con alguien del sexo opuesto se limitan sólo a la amistad.

6) Exclusivamente homosexual

Sólo pueden sostener relaciones con gente de su mismo sexo pero prácticamente pudiendo ser de cualquier preferencia sexual en la mayoría de los casos tienen más amistades del sexo opuesto que del mismo, así que ya se han acostumbrado a la constante convivencia con el sexo opuesto que prácticamente no hay interés en saber más.

Después de todo esto opina y comenta ¿Crees que todos los seres humanos seamos bisexuales pero que no lo aceptamos por cuestiones culturales o sociales?

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Autor: Karina Santillan

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