Cuando el cuerpo te pida sexo… ¡dáselo!

Los ritmos biológicos regulan ciertas actividades que permiten afirmar con total seguridad eso de: ¡La primavera, la sangre altera!

Nuestra sexualidad obedece al reloj biológico. Igual que tenemos ganas de comer o de dormir también tenemos más ganas de sexo en determinados períodos del año o momentos del día. Hombres y mujeres estamos sometidos a ritmos físicos, emotivos y emocionales que a veces andan un poco desacompasados.

El cansancio y el estrés pueden alterar nuestros biorritmos y afectar a nuestro apetito sexual. El hecho de que nuestra libido se encuentre en forma depende en un 50% del estado físico y en un 40% del emocional.

En primavera el buen tiempo juega a favor del sexo. El cuerpo de la mujer aumenta la producción de estrógenos que estimulan el deseo pero por el contrario, los hombres no tienen la misma reacción ya que es en otoño cuando la testosterona está en máximo apogeo, una época ideal para la reproducción.

La luz también protagoniza un papel importante en el aumento del apetito sexual. El sol dilata los vasos sanguíneos de las zonas erógenas que de esta manera responden mejor a los estímulos. Por eso el verano se consagra como el período más cálido del año, y no sólo por la temperatura.

El punto más álgido del día, eróticamente hablando, se sitúa entre las 5 y las 7 de la tarde. Es el momento oportuno para salir a ligar ya que la hormona de la felicidad está en auge y como ya hemos hecho la digestión tenemos todo el aporte energético necesario para afrontar las situaciones que nos produzcan más desgaste físico.

El orgasmo es ideal para relajarse antes de alcanzar el sueño. Por eso la mejor hora para hacer el amor se sitúa a las 10 de la noche.

A los hombres les apetece hacer el amor 3 veces al día. No es un mito decir que siempre están pensando en el sexo y es que la producción de testosterona les aumenta por la mañana, a mediodía y por la noche.

Sin embargo las mujeres nos regimos por el ciclo menstrual. Durante el período de ovulación (el día 14 de un ciclo menstrual de 28 días) es cuando aumenta el deseo sexual debido a que es el momento ideal para la fecundación.

Vayamos al mismo ritmo o no, hacer el amor es cosa de dos, así que cuando el reloj suene, ponte en marcha.

Autor: Anna Bonet

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