Consejos para llevarte bien con la familia, al menos por un día

Estamos en unos días de regalos, detalles que significan pensar en los demás e intentar llegar a ellos con algo que les proporcione, aunque sea por breves instantes, un momento de felicidad. En el fondo, estos días tenemos que volver a mirar un poco más profundamente a las personas que nos rodean y con las que vamos a pasar estos bonitos momentos de Navidad.

Las relaciones pueden ser muy buenas, pero es posible que haya que compartir cenas o veladas con personas con las que las relaciones no son precisamente óptimas o ni si quiera regulares. Pero, al menos por este año y gracias a las claves que os daré, podemos intentar poner algo más de nuestra parte.

Además de los regalos, hay otro tipo de detalles que suelen llegar al corazón. ¿Qué pensaría de ti ese cuñado con el que no te llevas precisamente bien, si ve que te molestas en tener una conversación con él, y además, agradable?¿Cómo conseguirlo? Sabéis que no recomendamos que dejéis nada a la espontaneidad, especialmente si tenemos que zambullirnos en contextos poco favorables. Así que, recordad cuáles son esos hobbies, intereses o temas que esa persona suele manifestar como favoritos, e intentad tener un rato de charla sobre esos temas. Os sugiero que llevéis preparados, al menos, tres o cuatro. Por un lado, probablemente estaréis evitando situaciones desagradables que suelen repetirse cada vez que se junta la familia; por otro, estaréis halagando a la otra persona quien, consciente o inconscientemente, adoptará una actitud más abierta y más próxima a vosotros.

¿Y vuestros suegros?¿Y si al menos por esta noche decidís que vais a jugar a las cartas, o al parchís, o a ese juego que os resulta tan insufrible pero que a ellos les satisface tanto? No os preocupéis por sentar precedente. Con un poco de sentido del humor, se puede avisar de que se trata simplemente de un bonito y puntual detalle de Navidad.

Eso sí, tenéis que hacerlo con buen talante. Tanto si os dedicáis a charlar de un tema del que hayáis tenido que buscar antes algo de información en Internet, pues no lo conocíais a fondo; como si os ponéis a jugar durante cuatro horas al juego que tan feliz hace a vuestra familia, y a vosotros no tanto, lo mejor es hacerlo con una buena sonrisa, con sentido del humor, y con todo el cariño al que nos invitan estas fiestas. Al fin y al cabo, cuando se toma la decisión de hacer este tipo de gestos, hay que ser consecuente con ella hasta el final y en todos sus matices.

¿Cuáles son las consecuencias positivas de este pequeño esfuerzo? Veamos:

  • Habréis controlado las ya conocidas situaciones conflictivas, creando un ambiente mucho más distendido y agradable;
  • Habréis conseguido que la velada de Navidad haya tenido un tono positivo;
  • Habréis conseguido que ese familiar os mire con algo más de simpatía;
  • Si estáis en pareja, probablemente habréis ganado un buen puñado de puntos como compañero o compañera ideal, y habréis reforzado la complicidad si todo esto se hizo como consecuencia de haberlo consensuado previamente con la pareja.

Los regalos de Amor, atención, cariño, respeto y consideración no suelen ser los más vistosos, pero sí suelen ser los más eficaces, pues suelen llegar directamente al corazón. Y, por cierto, también son los más baratos. ¡Felices Fiestas y mucho Amor del Bueno!

milaMila Cahue es la autora del libro “Amor del Bueno”, primero de la colección “Tu Vida en Positivo”, editado por JdJ Editores y Actitud de Comunicación. Es Licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y especializada en relaciones de pareja en el Centro de Psicología Álava Reyes.

 

 

 

 

Imagen: gymadvisor

Autor: Mila Cahue

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