Los puntos más hot de su anatomía
Para iniciarte en el arte de las caricias, aquí tienes una recomendación para "estudiar": el libro "Masajes Sensuales. Descubre el erotismo de las caricias", de Libros CúpulaPara excitar sexualmente a un hombre es necesario conocer sus zonas erógenas, si bien los genitales responden rápidamente a cualquier estímulo también hay otros lugares sensibles como la nuca, el pecho, el vientre y los muslos que no deben ser dejados de lado a la hora de las caricias.
2. La manzana de Adán
Cada testículo está formado por aproximadamente 1000 túbulos seminíferos en los cuales se producen los espermatozoides. En esos mismos túbulos se encuentran las células intersticiales que son las encargadas de producir las hormonas sexuales masculinas. Este punto es de sobras conocido, pero a veces se pasa por alto porque se buscan más otras zonas del cuerpo que tradicionalmente se acarician antes: se trata de los testículos, que con el poético nombre de la Manzana de Adán toman un sugerente papel protagonista con que sólo te lo propongas. Parece que no pintan nada o bien poco en el placer masculino... sin embargo, la famosa manzana de Adán es una especie de interruptor para el encendido de los genitales masculinos. Asegúrate de humedecer sus labios antes de pasarlos por la manzana de Adán de tu pareja. ¡Vibrará como nunca!
¿Quiéres conocer algunos más? Sigue leyendo...
Aprende a conocerle a fondo no dejando un solo rincón de su cuerpo sin explorar. Imagen de El Imparcial¿Qué es una zona erógena? Se dice que el órgano sexual más grande que tenemos los seres humanos es la piel porque ciertas partes de nuestra epidermis son altamente sensibles a la estimulación y capaces de producir muchísimo placer. Es a estas áreas a las que se denomina zonas erógenas. Las zonas erógenas son tan sensibles debido a que en ellas existe una red de terminaciones nerviosas que reaccionan ante el estímulo, sobre todo táctil. Y están donde menos te lo esperas...
3. El escondido hueso del tobillo, otro punto candente (y secreto!)
Casi nadie lo tiene en cuenta, tampoco. así que puedes ser la mujer que se lo descubra y nunca lo lvidará, palabrita. Y es que este rincón del pie aparentemente inofensivo también tiene una inmensa conexión con los órganos sexuales. Intenta tocar justo debajo del hueso del tobillo. Los resultados te sorprenderán a ti, pero mucho más a él.
El erotismo debe estar presente todo el tiempo en una relación, no basta con seducir en el momento de tener sexo y luego olvidarse hasta la próxima vez. Las caricias, los besos, las miradas y los juegos aún cuando no sean previos a la relación sexual mantienen el deseo despierto y la posibilidad de obtener más rápidamente la exitación sexual. (Te contamos más trucos en la página siguiente)
Masajes eróticos, un terreno abonado a los descubrimientos más emocionantes para una pareja bien avenida. Imagen de La prensa gráficaCuando ya ha pasado esa primera época de descubrimiento, perdemos la costumbre de tocarnos, sentirnos y unirnos de manera que cada día conozcamos más el cuerpo de la otra persona. Si quieres romper con la rutina, sigue explorando sus puntos G tal como te los presentamos en este artículo:
4. El pezón, pellízcale ¡para que grite de placer!
Muchos hombres no aceptan que su pareja heterosexual los estimule en la zona anal (¿temor a que les guste y eso despierte fantasías homosexuales?), los bese en las nalgas o en las tetillas. Cuando se lo permiten disfrutan plenamente logrando altos picos pasionales. Como la manzana de Adán, el pezón masculino también es conocido pero poco utilizado a la hora de la verdad, ya sea por despiste o por falta de confianza en su potencial, nada desdeñable. Este punto es tan sensible en el hombre como en la mujer, así que ya sabes: si a ti te encanta que te lo estimulen, imágínate a él, menos acostumbrado.
Juega con ellos a hacer círculos con los dedos, a humedecerlos, soplar y frotarlos con la boca, a morderlos con suavidad...
Y un secreto: Antes del encuentro íntimo mantén en tu boca un pedazo de hielo hasta que tus labios se enfríen lo suficiente. El placer que él sentirá cuando le beses los pezones se multiplicará por cinco. Y el truco erótico sirve para cualquier zona.
5. Cómo no, otro punto G masculino está... escondido justo en sus zonas íntimas Ya lo sabes. Toda esa parte del cuerpo del hombre es extremadamente sensible, pero te vamos a ayudar a situar con aún más concreción el verdadero punto exacto que tienes que "tratar": se trata, en particular, del pliegue entre los testículos y el pene. Los sexólogos afirman que es también un punto de pasión muy poco explorado, así que apúntatelo en la lista de puntos a investigar con él y nos cuentas qué tal la experiencia.
Al contrario de lo que sucede con la mujer, que prefiere un preámbulo más extenso, el hombre es más acelerado. Sin embargo, retrasar el momento del clímax a partir de caricias y estímulos, le producirá un placer casi doloroso. Le gustará sentirlo, pero también recordarlo...Y es que si bien los 5 sentidos proporcionan comunmente la mayoría de los estímulos eróticos que recibimos, puede producirse excitación sexual sin que intervenga ninguno de ellos. La mente, en sí misma, puede proporcionar potentes estímulos sexuales a través de la imaginación, las fantasías, los recuerdos de un encuentro sexual placentero o anticipándose a una próxima relación sexual y proyectándo imágenes sobre como se va a desarrollar la misma.
Debido a la gran diversidad que existe entre los individuos, la exploración y descubrimiento de las zonas erógenas varia de persona a persona; sin embargo es, además de recomendable, riquísimo y delicioso explorar el territorio de cada amante hasta encontrar cada uno de sus puntos más sensibles y explotarlos no sólo en cada encuentro sexual, sino que incorporarlos a la dinámica de pareja. La exploración de las zonas erógenas se pueden realizar tanto solos como en pareja, y podemos hacerlo con ropa o sin ella.
6. Detrás de los testículos también hay todo un mundo de placer por explorar Para disfrutar plenamente del sexo y llevar a tu pareja a la máxima satisfacción sexual, es necesario que te olvides del pudor. Al fin y al cabo es un encuentro íntimo que quedará entre los dos y los hará volverse cómplices de nuevas y cada vez más atrevidas exploraciones. Si recibe un adecuado masaje, la próstata incita al orgasmo más intenso.Sin embargo, el hombre no puede estimularse a sí mismo tan fácilmente, ya que el punto está dentro del recto, por lo tanto será necesaria alguna colaboración...
Según los sexólogos, este punto ubicado justo detrás de los testículos y que llega hasta el ano también tiene numerosas terminaciones nerviosas que, al ser estimuladas, encienden la llama del placer. Acaricia ese punto por dentro y por fuera, con suavidad primero. Luego, en el momento del clímax, oprímelo más fuerte. ¡Lo llevarás al borde del orgasmo en unos segundos!
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