¿Qué tipo de inteligencia tienes?

El cociente de inteligencia no es un signo absoluto de la capacidad de una persona para hacer alguna cosa, pero sí que es un factor importante a tener en cuenta cuando es más bajo o más alto de la media, porque va a marcar su vida. Las estadísticas demuestran que una cifra cercana al 5% de la población tiene funcionamiento intelectual límite. Es decir, que su cociente intelectual está entre 71 y 85, lo que significa por debajo de la media, pero no un retraso mental. Tener un cociente límite de inteligencia implica algunos problemas funcionales, pero aun es más importante señalar las dificultades de consideración social a las que se enfrentan estas personas.

Es importante mencionar que este cociente límite de inteligencia puede tener diferentes orígenes, como problemas en el parto que provocaron daños cerebrales, causas congénitas, una alimentación insuficiente durante la infancia o la falta de estimulación intelectual, entre muchas causas. Una de sus principales consecuencias es que quien lo sufre, necesita ayuda para encontrar soluciones a las situaciones con que se enfrenta cualquier persona.

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De todos modos, hay que decir que, con un buen diagnóstico y tratamiento, aumentan las posibilidades de alcanzar un funcionamiento autónomo en sociedad. Además, es importante evitar que muchos de ellos caigan en problemas de ansiedad o depresión, como una reacción a los numerosos conflictos con los que deben lidiar.

A pesar de la importancia de este dato, es importante señalar que el cociente intelectual alto no lo es todo. Muchas personas con inteligencia límite suplen sus carencias que tienen con energía, motivación y ganas de luchar y consiguen resultados mucho mejores que los de niveles superiores. Estas personas son un ejemplo de aquello tan extendido de ‘lo importante es la actitud’ y no lo contrario. Ya que una persona inteligente que no sabe cómo gestionar sus emociones adecuadamente y tiene una actitud negativa ante la vida, puede incluso estar más limitada.

Imágenes: The teeming brain

Autor: M Dolors Sesplugues

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