¿Qué le está pasando a mi hijo? Los síntomas del ‘bulling’

‘Nunca es tarde para ser lo que deberías haber sido’, George Elliot.

Intimidar es forzar a otra persona a hacer algo que no desea hacer; para lograrlo se puede recurrir a comportamientos intimidatorios físicos o verbales.

La respuesta a tal acoso debe ser la palabra, levantar el velo de silencio, descubrir, desenmascarar, mostrar, exhibir, compartir con otros, exponer para sacar la intimidación de la protección que da la clandestinidad y,al acosador, de su erróneo lugar en el mundo.

Si comienza a observar una disminución impensada en el rendimiento académico de su hijo, si su vida social disminuye más aún, si se torna retraído, deprimido, manifiesta cambios en la conducta escolar y, hasta se resiste a asistir a clases,usted está ante un posible indicio de tener un niño acosado.

La palabra ‘Bullying’ que no significa otra cosa que ‘intimidación’ parece reciente. Su actual empleo hace que parezca que se refiere a una nueva patología dentro de todo el espectro de violencias que día a día salen a la luz a través de los medios de difusión.

El acoso, es en realidad un problema pre-existente aunque si es cierto que está en claro aumento y que se habla más del tema.

Para cada patología existen causas, consecuencias y curas posibles.
Según Fernando Barri, Psicólogo y Presidente de la Asociación Nacional de Profesorado de la Enseñanza (ANPE), ‘La llamada cultura del algodón, los valores erróneos de la televisión y los video –juegos, el menor tiempo que pasan los padres con sus hijos y el poco prestigio de los profesores como agentes sociales hacen el resto. Todo ello conduce a un mayor clima de violencia en la población infantil y juvenil. También las peleas han cambiado: del cara a cara a puño limpio, se ha pasado al 5 o 6 contra uno con uso de navajas incluído.’

‘Nunca antes habíamos visto armas blancas en los colegios’agrega el ANPE.

Un acosador es una persona débil cuya fuerza reside o es encontrada en la intimidación a otros más débiles; por esta razón su accionar no será visible, excepto para el acosado, porque teme ser descubierto, porque teme a alguien con más poder o con real poder; sin el menor ánimo de equiparar fuerza física y poder.

Para sus objetivos actuará en zonas aisladas de los parques infantiles, baños, autobuses escolares o en zonas del colegio sin presencia del profesorado. El acosador se enaltece y toma fuerza de actitudes de dominación, de control del otro. Fue, muy probablemente víctima, a su vez, de abusos físicos, violencia e intimidación.

Algo hay de aprendizaje, algo hay de modelos familiares, algo hay de elección; tal vez porque ese fue el único modelo conocido.

Es, además, una persona de bajo rendimiento escolar, partidario de hábitos nocivos como el tabaco, las drogas y el alcohol. Su personalidad es adictiva, en las repeticiones encuentra los lugares por los que moverse con seguridad.

Es una persona con rasgos depresivos:

  • Con grandes miedos, fobias disfrazadas de bravuconadas para espantar el miedo.
  • Que sólo pueden relacionarse agrediendo o aislándose, con una marcada disminución de la concentración por su dificultad de tomar algo del entorno.
  • Irritable y, a veces, con un estado de inquietud, desesperanzado; con reacciones en su mayoría debidas a situaciones displacenteras de pérdidas o fracasos que lo hacen incapaz de obtener placer.

El comportamiento violento que suelen exhibir y que puede ya manifestarse; aún; en la educación pre-escolar no debe ser tomado como una fase más de la evolución ni apelar al ‘ya se le pasará’ cuando crezca.

La violencia habla por el niño, le pone palabras a su silencio en cada pelea, en cada amenaza, en cada explosión de ira, en cada crueldad, en cada impulso extremo, en su incapacidad de tolerar la mínima frustración.

Un niño violento responde a violencias previamente recibidas o vividas como espectador, y la agresión no requiere de violencia física para ser agresión.
Un niño violento es un niño de un hogar difícil, es también un niño expuesto a la violencia de los medios y la multimedia; es en definitiva un niño carente de afecto- Nombrar las causas de la personalidad acechante no es un justificante; es un dato más-.

La ayuda que se debería propiciar para este niño tiene que ver con llevarlo a pensar en si, a poner una palabra aclaratoria a cada acción violenta o intimidatoria. Transformar los exabruptos en conocimiento de si mismo.

El acosado por su parte responde al tipo de persona pasiva, fácilmente intimidable y, por esos motivos poco afectos a hacer amigos. Su timidez, inseguridad y falta de valoración personal lo hacen retraído y aislado; a pesar de ser muy buenos estudiantes.

Son niños con escasa o nulas posibilidades de defenderse. Niños de autoestima muy baja que de haber sido estimulado en sus logros y capacidades no hubiera sido un niño acosado; pero ahora, hoy, ya, deberá comenzar a ser estimulado y reforzado.

Consecuencias del acoso:

  • Estos niños intimidados tienen, en su silencio, un nivel de sufrimiento tal que interfiere en todas las áreas de su evolución: afectiva, cultural., social, emocional.
  • Un niño acosado intentará, como única defensa posible, evadir la situación para lo cual se negará a asistir a clase, a estudiar y de no ser detectado el cambio, sumirse en una tristeza tan abarcativa que podría desencadenar en un intento de quitarse la vida.

Violencia en TV:

  • Se cuantificaron irrupciones de actos de violencia en la pantalla cada 16´.
  • Cada 15´ se difunde una noticia violenta tanto en telediarios como en avances informativos.
  • Una persona que mira televisión en horas punta, cualquiera sea la programación, presenciará actos de violencia física-golpes, disparos, suicidios, homicidios-, violencia psicológica-insulto-intimidación-amenaza- y accidental; durante sólo 1 hora de programación

Los caminos de la violencia

Una persona expuesta a la violencia hogareña, el miedo y la incertidumbre, en algún momento reaccionará para aliviar el estrés que las situaciones generan; esta reacción puede:

  • Exteriorizarse y manifestarse contra otra persona.
  • Implosionar, explotar hacia adentro, hacia uno mismo, con otro altísimo costo para la salud.
  • Expresarse a través de la palabra diciendo qué le ocurre. Quien más dice menos necesita actuar.

Consejos:

  • Si tiene la más mínima sospecha de que a su hijo lo están acosando busque ayuda: psicólogos, especialistas en bullying, profesores del colegio, otros padres.
  • Elabore un plan de prevenciones y protecciones varias con su hijo, fundamentalmente, que evite estar solo, ir o volver del colegio solo y reclamar la ayuda de sus profesores.
  • Fundamentalmente hablar, decir, difundir, desenmascarar, unirse a otros, hacer causa común, solidarizarse, expresarse.
  • Las palabras curan, denuncian, exhiben, quitan máscaras, ponen en evidencia y defienden al que las expresa.

DIRECCIONES ÚTILES:

SOS Bullying. 93.301.29.13 // 615.944.702 (24 horas).

Fernando Barri.

www.acosomoral.org

Bullying Acoso Escolar: 900 841 551-de 11 a 13-
convive@cfnavarra.es

Mariana Fiksler
www.hijosypadres.com
www.padresehijos.miarroba.com

Autor: Mariana Fiksler

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