¿Qué dices cuando dices: Pensar positivamente?

Muchas veces repites frases escuchadas o leídas y crees o,al menos, supones que lo que dices es lo que las palabras significan; pero hasta qué punto sabes exactamente qué dices cuando hablas de ciertos conceptos como:pensamiento positivo, buena autoestima, baja autoestima…

En uno de sus libros, Jorge Bucay, cuenta la historia de una mujer que contrata una canguro para que cuide a sus dos hijitos.

Cuando los niños se duermen, llama el novio de la cuidadora y le propone salir un rato juntos. Como no hay tarea que realizar, acepta. Cierra la puerta de la habitación de los niños con llave.

Nadie supo cómo fue que se produjo ese supuesto cortocircuito ni cómo hizo un niño de seis años para cargar un bebé y bajarlo por un árbol logrando salvar su vida y la de su hermanito.

El jefe de bomberos, hombre mayor y de gran experiencia de vida acierta con una explicación: Pedrito estaba solo con el bebé….no había nadie que le dijera que no iba a poder.

Algo semejante ocurre con la autoestima que es la construcción que haces de tu persona a lo largo del tiempo; la imagen que construyes de ti misma de acuerdo a cómo te han dicho que eras:

Cuantas más veces te digan (o te hayan dicho) que no puedes más veces no podrás y así creces: con la convicción de no poder (sin haber intentado, siquiera, comprobar si podías o no).

Cuantas más veces te digan (o te hayan dicho) que no sabes, más fracasarás convencida de no saber.

Podríamos continuar ejemplificando largamente esta historia de limitaciones e incapacidades que no te pertenecían pero que te han sido dadas, como un regalo extra y doloroso gracias al que no serás creativa,o no tendrás ningún talento, o desafinarás o serás gorda, delgada, baja, alta, poco sociable, mala, trasto o tonta, todas estas características en las que creerás si las aceptas pasivamente.

#IMG|1|330×330|No dejes que te pisoteen. Getty|cen|pie#

Están las frases como “estás tonta”,”qué haces” o “no sabes lo que dices”, que dichas reiteradamente terminan por convencerte de que eres tonta o que no sabes lo que dices y que, poco a poco, te van llevando a una oscuridad que te condena a fallos, parejas desafortunadas, amistades y aún trabajos frustrantes en los que aceptas “lo que te ha tocado” por no creer en tus posibilidades de elegir, tener, merecer…

De lo que tú puedas hacer por ti con estos mandatos que ahora crees que te pertenecen, dependerá tu relación contigo, con la gente y con la felicidad o no de tu vida.

Cuando hablamos de felicidad hablamos de pequeños motivos y pequeños momentos, hablamos de esas satisfacciones que embellecen cada día de tu vida; por ejemplo: elegir.

Medianamente estamos hablando de autoestima, que no es sólo una cuestión de quererte a ti misma o no; sino de cómo fuiste aceptada y querida y qué relación te ha quedado contigo a partir de tu experiencia de vida durante ese tiempo en el que estabas construyendo tu futuro: hoy.

Si no has sido aprobada, valorada o estimulada en tus logros, y has acatado estos mandatos entonces si es probable que hoy tu autoestima sea algo así como “baja” y eso significa que estarás más inhibida que otras personas, que te costará mucho opinar, mostrar lo que sientes o lo que deseas (probablemente ni tú lo sepas muy bien) y que te será muy difícil decir que no cuando quieres decir que no o decir que si cuando quieres hacerlo.

Es muy probable que aceptes a la primera persona que te mire por tener la certeza de que no hay nadie más para ti porque no eres merecedora de amor-porque eres un trasto o tonta-y así vivirás, en ese espacio tan pequeñito en el que sólo tendrás lugar para aceptar, acatar y resignar, mientras fuera el sol brilla, la gente se abraza y el mar ruge su fuerza.

No sabrás siquiera que tienes la capacidad y el poder de negar: decir que no.

Tus diálogos internos te criticarán n y desaprobarán como, de hecho, lo hacen.

Tendrás miedos de los que ni tú sabes que están allí para defenderte de satisfacer importantes deseos, es decir, que gracias a algunos miedos te pierdes, por lo menos, algún placer.

No sabes que, además, tienes el poder de tomar decisiones.

O que respuestas como: “No sé”.”Tengo miedo”.”No puedo” te hacen sentir menos capaz de lo que eres porque te muestras desvalida y es así como te sientes (y como te ven los demás).

Desconoces que cuando dices “Elijo” estás afirmando que tienes el poder de elegir y que cuando dices “no quiero” afirmas tu poder de negación.

En resumidas cuentas que estás viviendo esa vida que debes o puedes vivir y no la que tú quieres.

Pero hay tiempo, al menos, para que sepas que la fuerza está en ti aunque no te enteres aún. Tiempo de descubrirte más allá de lo que alguien te ha dicho y que has aceptado sin intentar mirar quien eres tú.

Sabes que los pensamientos positivos son un camino a seguir y que pueden ayudarte para que esta vida que vives se transforme en aquella que sueñas.

Pero, ¿que significa tener pensamientos positivos?

Me contaba una paciente que en las últimas vacaciones iban con su hijito de dos años en el coche. La noche era encantadora, viajaban junto al mar y precisamente allí, como posada sobre las aguas calmas y cristalinas del Mediterráneo: la luna.

Una luna llena, enorme, brillante, saliendo roja del horizonte, de esa línea ilusoria que existe entre el todo y la nada. Y se la mostró; le dijo a su niño que la mirara, que no se la perdiera, para lo cual le señaló, a su derecha, la luna.

Su pequeño giró su carita hacia la izquierda y deshaciéndose en lágrimas por el desencuentro, lloraba y chillaba: quiero ver la luna…

En principio es importante que consideres que lo que piensas y lo que haces están vinculados, si no logras que coincidan es bueno detenerse y ver cómo estás contigo misma, o dicho de otro modo: si quieres llegar a la luna y está a tu derecha, es prudente que tus pasos no vayan hacia la izquierda.

Hacer coincidir el deseo y el camino elegido es adentrarse en el camino de los pensamientos positivos.

Es, aproximadamente, llegado este punto donde los significados de estas palabras tan pronunciadas en los últimos años, se encuentran, se potencian y se resignifican: pensamientos positivos y autoestima.

Lograr metas implica, muchas veces, repetir acciones hasta concretar ese deseo. Tu valoración de ti misma te dará la perseverancia necesaria para llegar, de lo contrario te darás por vencida casi antes de intentarlo y te quedarás mirando hacia la izquierda tu mala suerte por no haber visto la luna; o no haber logrado tus metas. Que es lo mismo.

La confianza en ti y en tus posibilidades te dará el impulso, el poder, la fuerza necesarias para seguir hasta llegar.

Habrás leído, muchas veces, como son las personas que tienen buena autoestima:

  • Saben aceptar las frustraciones
  • Aprenden de los fracasos
  • Se aceptan más a si mismas y a los demás
  • Son más independientes
  • Confían más en si mismas
  • Tenen mayor capacidad para expresar sus sentimientos
  • Una mayor capacidad (posibilidad) de disfrutar
  • Confían en su propia opinión y, por lo tanto, necesitan menos de la aprobación de otros.
  • Viven con mayor autenticidad

Para acceder a estas posibilidades existen propuestas varias que apuntan a tu fortalecimiento; opciones que, con voluntad puedes iniciar sola; pero que siempre es mejor que sea acompañada por profesionales idóneos que podrán ayudarte a recuperar la capacidad de vivir una vida con dignidad.

Eso es tener autoestima: vivir una vida con dignidad.

Comienza recorriendo tus sueños, los logrados y los no logrados (aunque deberíamos decir los “por lograr” si hablamos positivamente).Piensa en los pasos que has seguido para acceder a esos logros. Recuerda esos pasos y tenlos a la mano.

Estás a las puertas de adoptar actitudes positivas.

Para iniciar ese camino, es recomendable que cambies el “tengo que” por el “elijo” y que intentes cambiar las obligaciones por elecciones personales.

En tu camino hacia ti misma, hacia tu esencia, hacia lo mejor de ti o hacia el descubrirte te encontrarás con cantidad de aliados que te ayudarán mientras no tomes la decisión de iniciar un tratamiento: cuentos que curan, visualizaciones creativas, ensueños dirigidos,…

Ver más…

Las 24 reivindicaciones femeninas, claves para que ellos nos entiendan

5 errores de comunicación en pareja, ¡ahórrate discusiones!

Autor: Mariana Fiksler

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *