¿Por qué es tan importante el consumo de Omega?

Entre los nutrientes, las grasas juegan un papel importante, sobre todas las que son bondadosas para con la salud cardiovascular, como es el caso de los ácidos grasos Omega 3: tienen la particularidad de no ser producidos por el organismo, por lo que deben ser incorporados sí o sí a través de la dieta.

Según datos estadísticos, poco más del 50 por ciento de los españoles no consumiría el Omega 3 recomendado, lo que podría poner en más riesgo su corazón. Una alimentación rica en grasas saturadas – principalmente las de origen animal-  y pobre en Omega 3 u otras grasas saludables, puede ocasionar con el tiempo problemas cardíacos. De aquí que sea importante revisar -y ajustar en caso de ser necesario- la ingesta de estos ácidos grasos.

La fuente primera de Omega 3 son los pescados azules, tales como el atún, la caballa o el salmón, entre otros, un alimento que ha dejado de lado en gran medida por la media de los españoles que bastante se han alejado de la tradicional Dieta Mediterránea. Vale recordar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda ingerir al menos dos veces a la semana pescado azul para proteger el corazón.

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Fuentes de Omega 3

Además de en los pescados azules, el omega 3 también podrá incorporarse a través del consumo de carnes rojas (0,10 mg aproximadamente cada 100 gramos), carnes blancas como la de ave (0.20 mg cada 100 gramos), huevos (0.8 mg. por unidad), o bien en leche (0,20 ml por cada 100 ml de leche).

Con respecto a los pescados, las cantidades aproximadas de este ácido graso son las siguientes: 100 gramos de atún aportará entre 0,5 y 1 mg de Omega 3, 100 gramos de caballa, 1,32 mg aproximadamente, o bien 100 gramos de salmón se traducirá en cerca de 2 mg de este nutriente. También está presente en nueces, ciertos frutos secas y semillas.

Para cuidar el corazón

No olvidéis cuidar tu corazón siempre, a través de un estilo de vida saludable: procurad seguir la dieta mediterránea rica en pescados, fibra y aceite de oliva. Evitad asimismo la vida sedentaria: recordad caminar al menos 30 minutos diarios o bien hacer alguna otra actividad física al menos tres veces por semana. Y también, mantened alejado el estrés: es un enemigo silencioso pero poderoso que atenta contra la salud en general y la cardíaca en particular.

Imágenes: hthayat.com, casapia.com

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