Oxitocina: conócelo todo sobre la hormona del amor

La oxitocina es una hormona que se sintetiza en el cerebro, concretamente en el hipotálamo y se almacena la hipófisis o glándula pituitaria. De allí es liberada al torrente sanguíneo para alcanzar los diferentes órganos.

La oxitocina es esencial para la estabilidad emocional de nuestro cerebro, ya que también ayuda a combatir sensaciones o estados de ansiedad, estrés, fobias, temores, etc. Fue descubierta en la década de los 50 y su descubrimiento ha sido objeto de interés y estudio por parte de la comunidad científica.

¿La oxitocina es la hormona del amor?

Puede comportarse como una hormona o un neurotransmisor: Influye sobre la actividad del sistema nervioso vegetativo, por lo que interviene en procesos fisiológicos, activa comportamientos a nivel mecánico en determinados órganos, e influye en diferentes áreas cerebrales.

  • Fase de enamoramiento: Al estar en ésta etapa en la cual tenemos sentimientos y deseos fuerte en estar con la otra persona, nuestro cerebro presenta mayores niveles de oxitocina. La hormona nos incita mantener relaciones monógamas, y provoca en el cerebro una respuesta de placer. Esas sensaciones placenteras nos animan a repetir esa acción.
  • Potencia las relaciones sexuales: Los niveles en el cerebro aumentan y se encuentran en el pico mayor durante el orgasmo, por lo que también es beneficioso para eliminar ansiedad y estrés.

  • Vínculos afectivos: Esta hormona se segrega en diversas situaciones de sociabilidad y confianza, ante una comida agradable, una conversación, durante un masaje, un abrazo. Tiene la capacidad de producir empatía, y nos da la oportunidad de reconocer las emociones de los otros y responder afectivamente.
  • Imprescindible para la lactancia: Genera cambios en las glándulas mamarias de las madres que benefician la producción de leche, lo cual favorece el vínculo materno infantil, que tiene ver con el aprendizaje de la capacidad de amar, de sentirlo de manera mutua.

  • Fobias sociales: Estudios científicos realizados en Zúrich, mediante un experimento que se administra la oxitocina en forma de spray nasal, una persona podía recuperar la confianza en los extraños, también era un buen tratamiento para personas con trastorno de fobia social y autismo.

Los expertos mencionaron que esta hormona tiene un efecto específico en situaciones sociales, nos genera empatía, disminuye nuestros temores, incrementa la confianza y la generosidad, y nos ayuda a adaptarnos en situaciones estresante. Realmente es la hormona del amor, ¿lo crees así?

Imágenes: investigadoresenapuros, Cetep,Slideshare,Salud1.

Autor: Virginia Bruno

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