Mitos y verdades sobre la gingivitis

La enfermedad periodontal es más frecuente de lo que se cree. Se trata de un problema silencioso que muchas veces pasa desapercibido. Te invitamos a conocer más sobre la gingivitis, algunos mitos y verdades sobre esta deficiencia en la salud bucal que, si no es tratada a tiempo, puede llevar a un daño mayor, como al perder alguna pieza dental.

No sólo los dientes requieren de cuidado y pueden enfermar, sino también las encías. La gingivitis es una inflamación y enrojecimiento, por lo general causados por las bacterias, de las encías. La principal causa de esta enfermedad es una deficiente higiene dental. Pues bien, aprendamos más sobre la gingivitis.

La gingivitis, como hemos adelantado, es la inflamación de las encías ocasionada por las bacterias que al acumularse causan una irritación grave y, posteriormente, sangrado. Si bien el sangrado es frecuente entre la población, en la mayoría de los casos no se le presta atención, ya que no provoca dolor ni molestias mayores. No obstante, se trata de un problema que merece consideración.

 

 

De aquí se desprenden los principales mitos: pensar que al no haber sangrado no se tiene la enfermedad ya que los síntomas van más allá, si se tienen las encías rojas, brillantes, flácidas o sangrantes ya es señal de que no están sanas.

Otra falsa creencia es suponer que las encías sangran porque la persona se lastima al cepillarse: si bien puede ser que ante un cepillado muy agresivo se haga alguna lesión en las encías, es muy diferente si el sangrado es frecuente y se produce ante la mínima presión.

Creer que la gingivitis no es un problema serio ¡Grave error!

Este trastorno suele ser la primera señal de enfermedad que, si no se la trata, suele llevar a una periodontitis y, de ahí, continuar hasta terminar en la eventual perdida de piezas dentales.

Pues bien, para cuidar dientes y encías habrá que tomar las siguientes medidas:

  • Cepillarse bien los dientes durante 3 a 4 minutos por lo menos, el tiempo necesario para eliminar bien las bacterias.
  • Utilizar otras herramientas de respaldo como son el hilo dental y el enjuague bucal.
  • Incluir en la dieta alimentos ricos en calcio y en fibra, como son la leche, almendras y brócoli.
  • Hacer una visita al odontólogo cada seis meses para un control general y para una limpieza profunda.

No olvides estos consejos y mantente atento ante la señal de gingivitis, ya que puede ser la clave para tener una mejor y más duradera salud dental.

Imágenes: Pinterest

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *