Megarexia: ¿En qué consiste este transtorno?

La megarexia es un trastorno alimentario opuesto a la anorexia. Se experimenta cuando personas peligrosamente obesas se ven delgadas y sanas. Padecen una distorsión del esquema corporal, se sienten satisfechos y orgullosos de su cuerpo y opinan que el exceso de peso es sinónimo de fuerza y vitalidad. No hacen ningún tipo de dieta ni realizan ejercicio físico. Sus hábitos de vida poco saludables incluyen una desaconsejable ingesta de calorías vacías.

Consecuencias de la megarexia

El sobrepeso y la obesidad siempre presentan factores de riesgo y la posibilidad de sufrir enfermedades como: problemas cardiovasculares, diabetes, apnea, problemas metabólicos  o anemia. Además de alteraciones bioquímicas en el cerebro por falta de nutrientes. Al consumir calorías vacías, se encuentran desnutridos. Independientemente del aspecto físico, tienen una alimentación desequilibrada. Esto les provoca una peligrosa falta de energía. El hecho de llevar una vida sedentaria incrementa aún más el exceso de peso y los riesgos de padecer otras enfermedades asociadas a ello.

No se trata de imagen física, es un tema de salud. 

 

 

¿Cómo tratar la megarexia?

  • En primer lugar, la persona tiene que aceptar que tiene un problema, no sólo de peso sino un trastorno alimentario y psicológico.
  • Es importante la ayuda del entorno familiar qué les hagan ver la realidad y que los hagan ir a un especialista en trastornos alimentarios.
  • Tras aceptar el problema con una alimentación regulada, un estilo de vida de vida saludable y practicando ejercicio, pueden llegar a un peso adecuado. Cambiar su manera de pensar no sólo les hará sentirse más ligeros, sino también mucho más sanos.

Prevención de la megarexia

  • Establecer desde la infancia un estilo de vida saludable que incluya ejercicio físico y una alimentación equilibrada. Limitar desde pequeños la ingesta de productos poco nutritivos.
  • Vigilar y controlar el peso de nuestr@s hij@s desde la infancia. Acudir siempre a un especialista si detectamos algún problema relacionado con el sobrepeso y/o la alimentación de los niños.

¡Importante! Algunos padres piensan que algunos kilos de más puede ser un signo de buena salud o que se regulará con el crecimiento. Es un gran error, ya que un niño obeso tiene muchas más posibilidades de convertirse en un adulto obeso, con todos los problemas de salud que trae consigo esta condición. En caso de dudas, consultar con vuestro médico de confianza o buscar ayuda en especialistas en la materia. 

Imágenes: Pinterest

Autor: Virginia Bruno

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