Medicinas que pueden afectar a la fertilidad

En los últimos meses han aparecido diversas noticias que relacionan la infertilidad con la toma de ciertos medicamentos, algunos de consumo frecuente, como es el caso del ibuprofeno. Este tipo de advertencias, si no se matizan o explican adecuadamente, pueden suscitar cierta alarma entre pacientes y consumidores, sobre todo si se trata de parejas con dificultades para lograr el embarazo.

Por lo tanto, vamos a tratar de puntualizar algunos datos. Lo primero es que, cuando nos referimos a la peligrosidad de algunos medicamentos o productos relacionados con la salud, estamos hablando de la periodicidad en el consumo, es decir, de su frecuencia. Cuanto más tomemos ibubrofeno, como es lógico, más posibilidades de ver perjudicado nuestro potencial fértil. Lo que se sabe de este producto, un principio activo que pertenece al grupo de los AINEs o antiinflamatorios no esteroideos, es que incide negativamente en ambos sexos.

 

 

En las mujeres, y según diversos estudios que se han publicado recientemente, puede retrasar la ovulación. En el hombre, se ha comprobado que puede provocar cambios hormonales que afecten a la función reproductora.

La ovulación puede verse también perjudicada con la toma del Primperan, la metoclopramida. Este principio activo se asocia a subidas de niveles de la prolactina, la hormona relacionada con la lactancia. El Primperan se suele prescribir en caso de problemas digestivos, como náuseas, vómitos y reflujo gastroesofágico.

En cuanto a los antibióticos, el que está en el punto de mira en estudios de fertilidad es la eritromicina, que puede afectar a la movilidad de los espermatozoides masculinos, dificultándoles la llega al útero para la fecundación. Por el mismo motivo, los varones deben tomar con precaución las tetraciclinas o la gentamicina. Este último está indicado para tratar enfermedades graves de pulmón, corazón, estómago, vías urinarias y sangre.

Y acercándonos a los de mayor peligrosidad, antes de los quimioterápicos , nos encontramos con la testosterona. Empleada como anabolizante por deportistas, afecta a la secreción de las gonadotropinas, inhibe la producción de testosterona, la formación de espermatozoides y puede producir incluso, atrofia testicular.

También es dañino en términos reproductivos el finasteride, muy popular para el tratamiento de la alopecia masculina. Puede ser motivo en algunos pacientes de disfunción eréctil, disminuición de la libido y disminución del volumen eyaculatorio.

Por último, como ya os he adelantado, los fármacos más peligrosos, altamente perjudiciales para el potencial reproductivo, son los quimioterápicos. Tanto es así que si a causa de un diagnóstico de cáncer tanto hombres como mujeres tienen que someterse a radio o quimioterapia se les recomienda congelar su material genético (los óvulos ellas, el esperma ellos) con el fin de poder utilizarlos en un tratamiento de reproducción asistida en el futuro.

 

 

César Lizán es director médico de Clínicas Eva

 

Imágenes: Pinterest

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