Los 4 errores que minan una relación, ¡no los cometas!

Los cuatro comportamientos que boicotean la relación de pareja cuando las dos personas no piensan lo mismo.

Todas las parejas discuten, es algo normal y natural porque no se puede estar siempre de acuerdo en todo.
Las personas tenemos distintas formas de pensar, hemos sido educados de
forma distinta y por eso no podemos coincidir siempre en
comportamientos, actitudes, ideologías…

El problema radica en la falta de comunicación. No importa el número de veces que discutas sino la forma de solucionarlo. Si eres capaz de explicar tus motivos a tu pareja y ella a ti de forma constructiva y sana,
conscientes de vuestras diferentes formas de pensar pero intentando
comprender las del otro, vais por buen camino. Sin embargo si las discusiones acarrean rencores o rencillas, estás cometiendo uno de los cuatro errores que pueden acabar con tu relación.

1. Responsabilizar exclusivamente a la otra parte de los problemas de la pareja.

Una pareja la forman dos personas y ya dice el dicho popular: “dos no riñen si uno no quiere”. En una relación se da una interdependencia, donde cada conducta de uno supone un estímulo ante el cual responde el otro por lo que las culpas nunca son sólo de uno.

Uno podrá tener la certeza de que actuó con buena voluntad, o incluso puede desconocer qué ha hecho mal, pero al menos ha de tener la disposición de escuchar las críticas y observaciones que le pueda hacer su pareja. Humildad y sentido común son esenciales, porque si
se culpabiliza al otro de todo uno se vuelve absolutamente pasivo en la
resolución, y provoca frustración y rabia en el que es tachado de
culpable.

2. Pensar que el otro debería darse cuenta de lo que está haciendo mal por sí solo.

Nadie esta obligado a adivinar el pensamiento de nadie, ni a leer entre líneas lo que a su pareja le ha podido molestar. Así que si te molesta algo dilo.
Todo el mundo merecemos una comunicación abierta y fluida, donde se nos
exprese claramente lo que se espera de nosotros, siempre que tengamos
una actitud de escucha.

Esperar pasivamente a que el otro se de cuenta de sus fallos, puede acabar frustrándonos y no resuelve el problema,
más bien lo agrava, porque nos hará ir sintiéndonos más desmotivados
pensando que nuestra pareja no nos conoce o que no se fija en nosotros.

3. Intentar imponer nuestro criterio como si de una verdad absoluta se tratara.

Hay que ser consciente de que no existe una verdad absoluta en cuanto a comportamientos o formas de pensar. En muchos casos tan válida es la postura de tu pareja como la tuya. Cuando ridiculizamos la opinión o las conductas del otro, como si sólo existiera un único modo correcto de realizar las cosas, estamos adoptando una actitud rígida, prepotente y agresiva que lo único que consigue en enfadar al otro y ponerle a la defensiva.

Por eso, es más recomendable pensar que cada uno trae un bagaje personal con sus tendencias y preferencias, y que si queremos seguir caminando juntos, habrá que negociar necesariamente y acercar posturas. La disposición a escoger opciones intermedias siempre ayudará más que mantenerse en las radicales o extremas.

4. Utilizar reiteradamente la amenaza con la ruptura para provocar cambios en el otro.

No hay justificación para crear un clima tenso basado en ultimátum
con el pretexto de motivar al compañero para que modifique su actitud o
comportamiento. Las amenazas tienen una connotación tan negativa que imbuyen de negatividad toda la relación y únicamente puedes conseguir que tu pareja se ponga a la defensiva, se enfade y en lugar de cambiar se sienta coaccionado.

No podemos cambiar a las personas a base de amenazas, son ellas las
que deben elegir libremente si desean cambiar o no su comportamiento.

Ver más…
Los 5 enemigos del deseo

Autor: Laura Mayor

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1 Comentario

  1. es una realidad tamn grande como la vida .

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