Porque es tan importante pensar antes de hablar

Todas alguna vez en nuestro día a día hemos hablado antes de pensar sin tener en cuenta que podríamos herir a los demás. Es normal que nos haya pasado en alguna ocasión, pero cuando esto se convierte en algo habitual es cuando toca reflexionar sobre ello y buscar soluciones. Nosotras os damos recomendaciones para evitar hablar antes de pensar de forma compulsiva. 

Si te estás peleando con alguien intenta no perder la cabeza ya que podrías decir cosas de lo que, más tarde, te podrías arrepentir. Tú tienes el control sobre tus emociones, así que no lo pierdas. Cuando estamos de mal humor y nos peleamos con otra persona hay que ser prudentes y controlar excesivamente lo que decimos, ya que podría ser utilizado en nuestro contra.

Recuerda que cada discusión tiene al menos tres puntos de vista: el tuyo, el del otro y los de terceros. Las personas ajenas al problema verán lo sucedido como algo objetivo por lo que podría ayudarte escucharlos para recapacitar.

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Espera a calmarte antes de hablar. Las cosas en caliente no van a buen puerto. Dale más relevancia a las personas que a las opiniones y si crees que vas a perder el control, cuenta hasta 20 y respira hondo.

Nunca te arrepientas de tratar muy bien a la gente., ya que tarde o temprano serás recompensada. Busca el lado positivo y agradable, aún de las situaciones más complicadas y dolorosas. El optimismo y las buenas sensaciones son fundamentales para controlarnos mejor y evitar soltar comentarios fuera de lugar. 

También recomendamos establecer el hábito de hacer preguntas y, sobre todo, escuchar pausadamente las respuestas. Antes de reaccionar pregunta sobre lo sucedido y asegúrate de que lo que vas a decir tiene sentido. Intenta expresar y hablar sobre tus emociones de una forma natural.

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Debes tener claro cuál es el propósito de tus palabras: analiza a dónde te llevan cada uno de esos propósitos – ayudar, hacer daño o alabar -. Una persona legal reconoce sus errores y los acepta, así que no olvides que un conflicto bien manejado fortalece la relación, y te ayuda a aprender de las diferencias.

Y tú, ¿ya sigues nuestros consejos?

Imágenes: Huffington Post, levo

Autor: Sara Sánchez

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