La artrosis en la mujer joven: origen y tratamientos

La artrosis afecta cada vez más a personas jóvenes. Aunque se trata de una patología asociada al envejecimiento, cada día debuta a edades más tempranas, a causa del aumento de la obesidad y también por la práctica del deporte profesional o las secuelas de accidentes y fracturas.

De un lado, nos encontramos ante un verdadero problema porque el sobrepeso es cada vez más frecuente en niños y adolescentes. Del otro, buena parte de los atletas que practica el deporte más agresivo, el que causa más estrés físico a sus articulaciones, padecerá artrosis.

La artrosis es una enfermedad crónica de las articulaciones, caracterizada por la degeneración del cartílago y del hueso adyacente que puede causar dolor y rigidez. Afecta al 17% de la población española y al 80% de las personas de más de 65 años en los países industrializados. Además, está detrás del 30% de las incapacidades laborales permanentes y temporales en nuestro país y causa el 35% de las consultas de atención primaria.

Estas cifras tienen su origen en la prevalencia de la enfermedad en una población adulta cada vez más envejecida.

artrosis

Por otro lado, se viene observando cierta “desigualdad de género” en cuanto a la incidencia por sexo. Afecta más a las mujeres. La artrosis de cadera, por ejemplo, es más frecuente en varones que en féminas menores de 45 años pero, posteriormente, tras los 55, se igualan. Y más adelante, la mayor prevalencia está en el sexo femenino, que la sufre en cualquier articulación. La causa podría ser de tipo hormonal o por factores genéticos.

Otro factor de incidencia son las alteraciones metabólicas como niveles elevados de azúcar y colesterol.

¿Cómo ponerle freno a la artrosis?

Condroprotectores

También conocidos como SYSADOA, o fármacos de acción lenta, tardan algunas semanas en hacer efecto, pero han demostrado tener la misma eficacia que los antiinflamatorios al tratar los síntomas de la artrosis. Los más conocidos entre los condroprotectores son el condroitín sulfato y la glucosamina, dos fármacos que se distribuyen en las farmacias bajo la prescripción de un médico.

Recientes estudios han demostrado que son eficaces para tratar los síntomas de la artrosis, como el dolor y la pérdida de movilidad, y que además, como su nombre indica, ejercen una acción protectora sobre la articulación afectada.

Viscosuplementación

Se sabe que en la artrosis hay un descenso del ácido hialurónico por lo que su reemplazo puede asociarse a una mejoría de la sintomatología. Su vida media dentro de la articulación varía entre 24 horas y 2 semanas. Disminuye la fricción de la articulación, estabilizándola. Hace de barrera biomecánica por su viscoelasticidad, tiene un efecto antiinflamatorio y analgésico y modula el comportamiento celular intraarticular y estimula la síntesis de ácido hialurónico endógeno.

Orthokine

Es una reciente terapia biológica. Se trata de una evolución del famoso y conocido plasma rico en plaquetas. Se obtiene de la misma forma pero la diferencia es que, en este caso, su proceso es más complejo. Su principal ventaja frente al plasma rico en plaquetas, además de su efecto frente al dolor y la inflamación, y la inducción de microrreparaciones del cartílago, es que la mejoría es mucho más duradera. Ya hay publicaciones y experiencias clínicas que muestran que los pacientes que responden bien al Orthokine pueden sentir los efectos de mejora durante 2 o 3 años.

Factores de crecimiento

Extraídos de la propia sangre del paciente, favorecen la formación de células en el organismo. Dado que la artrosis se caracteriza por una pérdida de cartílago, estimular la formación de condrocitos (células del cartílago) con factores de crecimiento podría ser una estrategia eficaz contra ella. Muchos centros que ofrecen esta terapia. Consiste en inyectar plasma rico en factores de crecimiento en la articulación afectada. La terapia tiene la ventaja de carecer de efectos secundarios importantes. En contra, aún no se ha constatado que el cartílago se regenere ni que los pacientes mejoren a largo plazo gracias a esta terapia.

Implantes celulares. Cultivo de condrocitos

En lugar de estimular la formación de nuevas células con factores de crecimiento, una opción es implantar directamente células en el cartílago. Para evitar el riesgo de rechazo inmunitario, los especialistas optan por realizar la terapia con células del propio paciente.

Células madre

Constituyen la gran esperanza de la medicina regenerativa. Estas células madre mesenquimales se obtendrán de la grasa abdominal del paciente o de la cresta iliaca, de la cadera. Tras un proceso de selección son infiltradas en la articulación dañada. El procedimiento ha de hacerse en quirófano y comienzan a salir estudios con mejorías clínicas, sin evidencia de regeneración de la articulación. Las células madre cultivadas son una forma de multiplicar estas células en un laboratorio, antes de infiltrárselas al paciente. Exigen, como el cultivo de condrocitos, dos operaciones, una para extraerlas y otra para inyectarlas y su precio es muy elevado y su evidencia científica, aplicados como infiltración, es pobre.

Prótesis

La verdadera trascendencia de esta enfermedad crónica es el aumento de pacientes con discapacidad funcional que ya no responden a la terapia farmacológica y que desean mejorar su calidad de vida. Este hecho, unido a nuevas técnicas quirúrgicas y mejores prótesis, ha servido para que la opción quirúrgica (las prótesis), cuando han fracasado los tratamientos anteriores, se hayan extendido de manera vertiginosa. La prótesis de rodilla, como la de cadera, es una de las operaciones más exitosas de la cirugía ortopédica moderna.

El principal riesgo, a corto plazo, es la infección, que está creciendo en casi todas las publicaciones internacionales, por la selección de bacterias más agresivas, mal control de los protocolos de prevención, más operaciones en pacientes de riesgo…etc. A largo plazo el riesgo es el aflojamiento de las prótesis que obliga, como la infección, al recambio y a conocer las técnicas especializadas de reconstrucción articular.

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Manuel Villanueva es director médico de Avanfi. Presidente de la Asociación Españolade Cirugía Ecoguiada (AECE) y ha sido premiado en cuatro ocasiones por sus trabajos científicos por la American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS).Alvaro
Iborra es co-director de Avanfi. Podólogo, fisioterapeuta y osteopata. Vicepresidente de AECE.

Imágenes: Pinterest

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