¿A favor o en contra del balón gástrico?

Tomar la decisión de ponerse un balón gástrico no debe hacerse a la ligera. Por supuesto, es una de esas decisiones que deben ser valoradas por un médico o especialista, pero hay casos y casos y por suerte ahora ya no hay que someterse a cirugías ni liposucciones para erradicar el problema.

El balón gástrico ha evolucionado mucho. Evidentemente no es nada natural tener un balón gástrico dentro de tu cuerpo. Hoy en día, cualquiera de decida meterse en quirófano poniendo en manos de los médicos su vida y su salud o belleza física, es alguien que desea con fuerzas cambiar algo de su fisonomía.

Querer vernos más bellas no es razón suficiente para exponer nuestra vida a ciertos límites. Si una mala salud pesa más que las ganas, entonces lo mejor es escoger tratamientos como el del balón gástrico, antes que cualquier liposucción o reducción de estómago. Lo bueno es que la ciencia y la medicina estética están avanzando cada vez más, y ahora los riesgos se reducen exponencialmente. Con la introducción de un balón intragástrico no invasivo, que vienen a ser del tamaño de una almendra, se pueden conseguir grandes resultados con los menores riesgos.

Este balón gástrico o intragástrico se toma como una cápsula, de manera oral y en la misma consulta. Una vez instalada en el estómago, es cuando se expande y comienza a hacer su función: proporcionar sensación de saciedad.

Pero puestos a ser conscientes, ¿puede cualquiera tomarse una cápsulas de estas para sentir la misma sensación de saciedad que la de un balón gástrico sin el menos riesgo? Pues claramente no, y por suerte no se recetan de manera libre, pues más de algún obsesionado por adelgazar podría hacerse con ellas. Estos ‘balones gástricos’ en forma de cápsula deben únicamente ofrecerse a enfermos de obesidad o de gran sobrepeso y que, por lo menos, deban perder de 10 a 15 kilos. Que ya no sea necesario pasar por quirófano no significa que el balón gástrico de este tipo pase a ser una opción para todo aquél que quiera perder unos kilos.

Son nuevos métodos, más seguros y duran un tiempo limitado. El mismo organismo se encarga de expulsarlo de manera natural una vez acaba de cumplir su función. ¿A favor del balón gástrico entonces? Sí, pero bajo supervisión médica y en situaciones de extrema necesidad. No se recomendarán tampoco a personas con úlceras, hernias de hiato u otros problemas de estómago como las gastritis, por lo que si estabais interesadas  consultar siempre a un especialista.

Lo que mucha gente pasa por alto es la tendencia natural de nuestra grasa en acumularse en cierta parte concreta de nuestro cuerpo. Todos, hasta la más delgada, acumulamos la grasa en una zona específica y si actuamos sobre esa zona la grasa pasará a acumularse en otro lugar. Es por eso que nunca hay que buscar la solución solo en la cirugía o en tratamientos como este nuevo balón gástrico.

Sí estamos a favor de que se lleven a cabo bajo situaciones extremas, pero todos deberíamos incluir en nuestra rutina de belleza y salud, física y mental, un plan de ejercicios rutinarios y por supuesto una dieta equilibrada y sana. La verdadera belleza está ahí, lo demás es cuento.

Imágenes: elle.es

 

Autor: Redaccion Nosotras

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