El trabajo precario nos afecta psicológicamente

La crisis que estamos viviendo tiene numerosas consecuencias para nuestra salud mental, cada vez más duras a la luz de los datos. Ahora, un nuevo informe médico acaba de demostrar que trabajar en empleos precarios nos puede desestabilizar psicológicamente tanto como estar en el paro. Si estáis haciendo tareas precarias o tenéis un trabajo que no cumple la normativa, tened cuidado: vuestra salud mental está en juego.

Tener un empleo con malas condiciones laborales nos puede hacer padecer la misma ansiedad y depresión que el desempleo. La clave está en la falta de estabilidad y de derechos, que hace que este tipo de trabajadores se encuentren en una situación de elevada vulnerabilidad e indefensión. 

En definitiva, vivir  con un trabajo precario solo hace que pensemos que estamos mal, pero que aun podemos estar peor si nos falla este empleo, por inseguro que sea. Este sentimiento aun empeora la depresión y ansiedad, que no sólo nos afecta a Nosotras, si no también a nuestro entorno más cercano. El miedo a perder el empleo – que además resulta ser precario – puede ocasionarnos una vida complicada y unos nervios muy peligrosos para nuestra salud mental.

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Hay que tener en cuenta que si una persona no sabe cuales serán sus ingresos económicos del mes siguiente, no puede planificar absolutamente nada de su vida. Toda esta situación provoca ansiedad y depresión, pero también otros problemas psicológicos, como el resentimiento, y la sensación de injusticia. Asimismo, pasar de un empleo a otro lleva a que el trabajador no sepa bien quien es, laboralmente hablando. Un trabajo fijo proporciona una relación de identidad entre la persona y el empleo, mientras que los trabajos temporales, muchos de los cuales son en situaciones irregulares o precarias, sólo hacen que incrementar la sensación de inseguridad del trabajador.

Hay que tener en cuenta que, en la actualidad, el trabajo precario afecta a casi todos los estratos de la sociedad. Abundan las personas que tienen una elevada formación pero malviven con bajos ingresos, con trabajos puntuales y mal pagados o con dificultades para percibir su dinero. Y esto puede llegar a ser un problema grave.

Imágenes: Pinterest, Huffington Post, Gallery Hip

Autor: M Dolors Sesplugues

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