El poder de la mente: El elemento clave para conseguir la felicidad

Si nos proponemos mejorar nuestro cuerpo sabemos que debemos realizar ejercicio de manera regular y cuidar nuestra alimentación. Es probable que nos pongamos en manos de profesionales, entrenadores personales y quizá alguna consulta al nutricionista, pero ¿qué podemos hacer para mejorar nuestra mente?

Cuando se trata de cambios físicos ponemos en nosotros mismos una gran responsabilidad, aunque en menor medida también podemos culpar a algunas costumbres de la sociedad: el tiempo disponible, las costumbres gastronómicas, el funcionamiento de los gimnasios o la falta de dinero, pero en el fondo sabemos que gran parte de esa responsabilidad es nuestra y con ello también el control para lograr los objetivos propuestos.

Al referirnos a los cambios mentales nos cuesta más asumir esa responsabilidad y en consecuencia buscaremos en factores externos las causas de nuestro propio malestar: el paro, las enfermedades, el egoísmo de los demás, la mala educación…Y toda una serie de sucesos que señalamos como responsables de ello.

Haciendo esto nos liberamos completamente de la culpa pero también renunciamos a controlar nuestro estado emocional. La conclusión es clara: no podemos modificar aquello que no depende de nosotros.

Sin embargo, los psicólogos sabemos que podemos tener mayor control sobre nuestras emociones, y aunque no se consigue de la noche a la mañana y sin ningún tipo de esfuerzo, las consecuencias para nuestra fortaleza y bienestar son innegables. Respondiendo a la pregunta con la que iniciamos el artículo, os proponemos tres consejos para empezar a modificar nuestras emociones y fomentar aquellas que deseamos como la alegría, la serenidad o la seguridad.

  • Elige responsabilizarte de tus pensamientos y de tus emociones. A veces es más sencillo culpar a los demás o a las situaciones adversas, pero no caigas en el error de ceder la responsabilidad porque perderás la opción de ponerle remedio. Empieza a pensar en qué estás aportando tú para que situaciones negativas como la falta de empleo, las malas relaciones o las tragedias, estén haciendo que ahora lo pases mal. Responder a preguntas como ¿qué me estoy diciendo? ¿cómo va a afectarme esto en el futuro? ¿qué comodidades he perdido y no voy a poder recuperar nunca? Te ayudarán a cambiar el foco hacia ti en lugar de apuntar al exterior.
  • Dirígete de lo particular a lo general: cuando nos proponemos modificar nuestra mente para lograr mayor bienestar pensamos en grandes cambios generales. “Quiero dejar de tomarme tan mal las rupturas”, “quiero tener más tranquilidad”, “no quiero que todo me afecte tanto” y deseos parecidos. En realidad se trata de aspectos muy generales. Cuando en realidad aprendemos vamos de menos a más, es decir, practicando en situaciones específicas que al repetirlas se convierten en prácticas generales. Los objetivos tienen que ser específicos y para ello utilizaremos los momentos del día a día en que esas emociones se han desbordado. Las trabajaremos de manera individual y continua para que poco a poco se vayan generalizando a situaciones similares.
  • Aprende a pensar de manera diferente: cambiar nuestra mente implica cambiar los contenidos que tenemos. Nuestra manera de pensar en determinadas circunstancias es la que nos pone ansiosos, deprimidos o furiosos, de modo que tendremos que buscar alternativas de pensamiento para que empecemos a obtener consecuencias distintas a las que ya conocemos. Para ello un ejercicio muy útil consiste en buscar explicaciones distintas ante lo que sucede.

Iniciar el proceso para cambiar nuestros pensamientos y deshacernos de prácticas dañinas como las auto exigencias, las exageraciones o las falsas necesidades, se consigue por medio de ejercicios prácticos y de razonamiento. Y es que el poder de la mente es un elemento clave para conseguir la felicidad.

Llevamos mucho tiempo pensando de una manera determinada, de modo que no podemos esperar cambios rápidos pero si perseveramos y vamos aplicando las técnicas, se volverán actos automáticos que sustituirán a los antiguos. En este sentido no hay límites, y las personas que nos dedicamos a trabajar con personas que tienen problemas emocionales graves sabemos que podemos aprender a ser felices en prácticamente todas las situaciones y para lograrlo es necesario modificar nuestros pensamientos, nuestra mente. Trabajar por estar bien en cualquier situación puede ser tu próximo reto si así lo decides.

Raúl Gutiérrez

*Raúl Gutiérrez es psicólogo y autor del libro Autoestima, habilidades sociales y asertividad.

Autor: Raúl Gutiérrez

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