Contracturas: ¿Tienen relación con las emociones?

Las contracturas en el cuello, el dolor de espalda, van de la mano con las emociones. Muchos de nuestros pensamientos, sentimientos, preocupaciones, y estrés son capaces de enfermar nuestro cuerpo. La columna formada por las vértebras, nos proporciona estabilidad, equilibrio, y nos permite estar erguidos.

Los pensamientos y sentimientos negativos, repercuten bloqueando la energía, haciéndonos perder el equilibrio. Ese mecanismo ocurre, por la relación entre las emociones negativas y el dolor de espalda, que nos lleva a cargar ese peso sobre la columna.

Emociones que causan contracturas y sus posibles causas

Si algo te duele, es porque no estás escuchando a tus emociones que se manifiestan en tu cuerpo. Dolores cervicales, dolor de cabeza, dolor de estómago, sensación de ahogo, seguro que has sufrido uno o más de estos síntomas. En su mayoría son dolores emocionales, representaciones físicas emocionales, que no estás escuchando. Los medicamentos enmascaran los dolores y los tapan, pero no curan la herida en profundidad. Necesitas encontrar qué emoción está causando tu dolor, y tus problemas físicos, es importante aprender a conocerte y a conectar con tu verdadera esencia.

  • Dolor cervical: Específicamente el cuello, puede afectar en la vida cotidiana. Este dolor aparece cuando tenemos una actitud tensa frente a los problemas. Generalmente las cervicales se ven afectadas por el estrés laboral, y los problemas financieros. Tendemos a tener una actitud rígida y poco abierta, ante esa situación. Se deben cambiar inmediatamente los pensamientos negativos, para alejar las tensiones y tener una actitud más abierta y más calmada. Realizar algunos movimientos circulares con la cabeza, para relajar los músculos, mover los hombros arriba y hacia abajo, puede ayudar aliviar el síntoma.
  • Dolor dorsal: Es la zona que comprende el tórax se denomina espalda media. El dolor aquí puede ser originado por una postura de derrota de frente a la vida. Son personas con autoestima baja, angustiadas, depresivas.
    Para combatirlo es necesario realizar actividades que suban el ánimo, realizar ejercicios, visitar amigos, realizar alguna actividad creativa.
  • El dolor lumbar: La llamada espalda baja, las emociones y el dolor de espalda pueden afectar al nervio ciático. Los miedos suelen afectar esta zona, además de la ansiedad y el nerviosismo. Este dolor ocurre a personas que viven un ritmo de vida muy acelerado, preocupándose mucho por las necesidades de los demás, dejando de lado sus necesidades personales.

Es muy recomendable el libro de Louise Hay, Tú puedes sanar tu vida, en el que habla de cómo las emociones mal gestionadas se convierten en enfermedades muchas de ellas graves. Es importante escuchar las emociones, perdonar, agradecer, de esa manera emociones y sentimientos negativos desaparecerán.

Imágenes: Ella Hoy, La Aurora, Amazon.

Autor: Virginia Bruno

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *