¿Cansada de hombres-rana? Claves para una relación perfecta

¿Estas harta de depositar tu confianza en relaciones que no van a ninguna parte? ¿Ya no sabes qué hacer para que te duren los novios? Te damos las claves para que seáis la pareja perfecta.

La perfección no existe, o al menos eso queremos pensar aquellos que estamos muy lejos de alcanzarla. Una meta, algo menos ambiciosa, es encontrar el equilibrio entre la relación idílica y el desastre total.

La prueba de fuego para saber si estáis hechos el uno para el otro es la convivencia. Al pasar más tiempo juntos y compartir el hogar, empizan a aflorar ciertas facetas de tu pareja que desconocías y quizás no te gusten.

La clave principal para evitar discusiones “conyugales” es la empatía. Saber ponerse el en lugar del otro te ayudará a entender qué es lo que le molesta y por qué. Si quieres descubrir más secretos para tener una relación “10”…¡sigue leyendo!

Encajar como dos piezas de puzzle: las parejas que consiguen sobrevivir al paso del tiempo aceptan roles diferentes. Es decir, siempre hay uno que asume el papel de líder mientras que el otro “se deja llevar”. La relación estrá a salvo mientras se mantenga un equilibro en el que los dos se sientan cómodos.

Acepta a tu pareja tal y como es: las mujeres tendemos a pensar que podemos cambiar a los hombres, hacer dóciles a aquellos que piensan que las relaciones son una esclavitud. ¡Error! Cunado aceptamos a alguien en nuestra vida también estamos aceptando sus días malos, sus manías y sus ronquidos.

Encontrar el equilibrio no es fácil, pero es el secreto de una relación duradera. Getty

Sus manías serán tus manías: luchar constantemente con las rarezas del otro es muy cansado y totalmente inútil. Lo mejor (y lo más sencillo) es aceptar que no fregará los platos después de cenar y que su consola pasará a formar parte de la decoración del salón. Además, piensa que estos detalles son los que lo hacen especial, ¿no?

Amoldarse el uno al otro os ahorrará discusiones. Getty

Encontrar el equilibrio, también en la vida laboral: las personas que tienen vocaciones incompatibles o, por el contrario, muy similares pueden tener problemas a la hora de intimar. Si ambos trabajan en el mismo sector, puede que se genere competición entre ellos, lo que puede llevar al fin de la relación.

No os encerréis en casa: si la relación evoluciona hasta el punto de compartir techo, el peor mal al que se enfrentan las parejas empieza a acechar: la rutina. Los primeros meses de convivencia son emocionantes, todo es nuevo y estáis llenos de ilusión. Pero cuando esta euforia se acaba, lo peor es quedarse en casa simplemente porque es más cómodo. Las actividades fuera de casa ayudan a recuperar la conversación íntima, de pareja.

Interésate por sus aficiones: hablar de lo que os gusta e interesaros por las aficiones del otro os ayudará a conceros mejor. Además, compartir una tarde de pelis o una partida al futbolín… ¡une!

Compartir aficiones. Getty

En cuestión de convivencia, si no se pueden repartir las tareas del hogar equitativamente, la solución es contratar a una asistenta. Ninguno de los dos tiene por qué llevar el peso del hogar, es una tarea que desgasta no sólo a la persona encargada de ello sino que erosiona la relación. Los reproches y las discusiones no tardan en hacerse habituales.

Reparto equitativo de las tareas domésticas. Getty

Cada uno necesita su espacio. Ser pareja y compartir cosas está bien, pero recuerda que hay vida más allá de tu chico. No descuides las amistades.

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Autor: Ana Pitarch

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3 Comentarios

  1. hola buenas tardes..!!! soy una mujer adulta y creo que en estos tiempo el amor ya no existe, la mayorias de las personas solo andan como locos buscando sexo…

  2. Soy gay, y siempre me tocan hombres que me ven como objeto sexual.

  3. soy madre cabeza de familia, y me ha ido tal mal con los hombres, todavia no se cual es el amor verdadero,me miran como un objeto sexual.

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