Amor a tres bandas, pros y contras de ser “la otra”

Socialmente, no está bien visto ser la amante, sin embargo si nos ponemos a analizar las ventajas e inconvenientes de ser la tercera esquina de un triángulo amoroso, quizás nos sorprendamos.

El diccionario de la Lengua Española define “querida” como: mujer, respecto del hombre, con quien tiene relaciones amorosas ilícitas. La definición en sí, encierra términos afordisíacos para el ser humano: “relaciones amorosas” e “ilícitas”.

Ser la amante, “la otra” o la querida puede resultar más atractivo de lo que parece. Cuando alguien desempeña este papel en una relación asume sus limitaciones e intenta disfrutar al máximo de la experiencia de ser la “amada” y no la “cornuda”.

Con la amante no hay engaños ni celos, todo se limita a la pasión prohibida de dos personas. Pero también hay riesgos: ¿cómo te puedes fiar de alguien que ha roto su juramento de fidelidad? ¿qué pesa más: toda una vida juntos o un amor pasional? Analicemos los pros y los contras de ser la amante.

Ventaja: El mejor sexo que hayas tenido

Si al atractivo del sexo en sí, le sumas la adrenalina de un amor prohibido y el peligro de ser descubiertos tendrás uno de los afrodisíacos más potentes que existen. A algunas mujeres les compensa tener este tipo de relación furtiva por el simple hechi de vivir algo diferente.

Inconveniente: El peligro de enamorarse

Como dice el refrán “el roce hace el cariño” y ese es uno de los principales contras de sumergirse en un triángulo amoroso. Cuando una empieza una relación con un hombre que ya tiene pareja, tiene que tener claro que aquello sólo va a ser una relación de tipo sexual. Si en lo que dura el romance, empiezan a aflorar sentimientos por esa persona (algo muy común) lo mejor es alejarse antes de salir herida. Pues al final, todos andamos buscando una relación estable y el calor de un hogar.

Ventaja: Siempre guapo para ti

Al tratarse de una relación puramente sexual, él siempre aparecerá impecable a vuestras citas. La camisa planchada, los zapatos brillantes, el perfume que te gusta… y todo sin que tú hayas movido un dedo ni le hayas presionado para que cuide su imagen.

Inconveniente: Promesas que no valen nada

Como en aquella canción de “Los Piratas”, vivirás en un eterno interrogante que él se encargará de resolver con promesas vacías. Desde el primer momento, tienes que tener claro qué papel juegas dentro de su vida y decidir si estás hecha para ser “la amante”. En este caso, acostúmbrate a oir frases como: “Dejaré a mí mujer, aunque ahora no es el momento”, “tú sí que me entiendes”,… Pon en marcha tu radar y detecta qué promesas debes creerte y cuales no.

Ventaja: Relación “sin compromiso”

Cuando la rutina irrumpa en vuestra relación es el momento de decir adiós. Del mismo modo que no gozas de los privilegios que tendría una esposa, tampoco tienes por qué aguantar constantes discusiones o reproches. Si vuestra relación se basa en el sexo, pon punto y final en cuanto éste deje de ser emcionante.

Inconveniente: Una pareja al 50%

Ten en cuenta que tú sólo ocupas un sector de su vida y que además es un lado oculto que no conviene que salga a la luz. Él dedicará tiempo a su pareja oficial, a su familia, a sus amigos y tú tendrás que conformarte con las sobras.

Ventaja: Toda la intimidad que necesites

Tu casa y tu vida son “propiedad privada”. Igual que tú no opinas sobre el color de las paredes de su dormitorio, él no debe influir en las decisiones que tomes en tu vida, sean cuales sean. Además te libras de interrogatorios para saber con quién sales, a dónde vas, a qué hora volverás…

Inconveniente: La soledad

Hazte a la idea de que él no estará siempre que lo necesites. Le echarás de menos en fechas señaladas y quizás desees ocupar la posición de esposa cuando realmente eres la amante.

Ventaja: Siempre con buena cara

Tú eres la que se lleva los buenos momentos. Cuando quedes con él, los reproches y los problemas se quedan en casa. Tanto él como tú tenéis claro que la vuestra es una relación que nació con fecha de caducidad, por lo que vivir el momento debe ser lo más importante. Los planes espectaculares y los regalos forman parte de la estrategia para tenerte siempre contenta y mimarte.

Inconveniente: No podrás compartirlo con nadie

Por muchas ganas que tengas de proclamar tu relación a los cuatro vientos, vas a tener que moderte la lengua. Además, en caso de que lo quieras contar, te costará conseguir el respeto de la gente, pues, aún viviendo en una sociedad abierta, el papel de la amante sigue siendo tabú.

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Autor: Ana Pitarch

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4 Comentarios

  1. patricia, creo que vives en el tiempo de la casa de la pradera, estoy casadahace mucho tiempoy se me ocurrio tener un amante casado tambien, realmente nos la pasamos muy bien,,,aunque siempre esta elmiedo de que el quiera que deje a mi esposo, no lo haria por nada del mundo,y aclaro que no es solamente sexo, es un todo inexplicable, mucha adrenalina, pasion,y salir un poco de la rutina..nada mas que eso pruebalo esta muy bueno

  2. Me parece fatal lo que estoy leyendo en los comentarios, estoy de acuerdo con que si te enamoras de verdad de una persona, luches por ella, por conseguirla, pero ser la amante, rompiendo una familia, solamente por sexo? es que no hay hombres y mujeres solteros? por favor, monic solamente me gustaría que tu fueras la cornuda, y los dos machitos que te estan diciendo lo de que si que es muy emocionante, que su mujer fuera prostituta, que os peten.

  3. es emocionantes ser amante, pruébalo descubrirás tus propios límites para opinar

  4. hola monic, te apeteceria probar esa experiencia? es muy emocionamente como dices tú, te sube todo y te sientes muy bien.
    escribeme y te lo cuento:
    sumerway arroba gmail.com

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