Redes sociales: ¿cómo saber dónde está el límite en su uso?

Las redes sociales son todas aquellas plataformas que me permiten interactuar con otras personas de perfiles parecidos al nuestro o que pueden ser interesantes por alguna razón personal o profesional. Las redes han sido cuidadosamente elaboradas por profesionales que saben como hacernos muy apetecible que estemos en ellas.

Pero, vamos a lo que nos interesa, ¿cómo es nuestra relación con las redes sociales? Porque lo importante es cómo las usamos y cómo nos sentimos cuando las usamos. A veces el problema es el uso excesivo, un uso que nos lleva incluso a descuidar otras obligaciones o a no cumplir con lo que debemos. No nos damos cuenta, se nos pasa el tiempo sin darnos cuenta.

Lo principal es darnos cuenta de ello, y pedir ayuda porque en estos casos solos nos es muy difícil ir cambiando los hábitos hasta normalizarlos. No es nada que nos tenga que dar ninguna vergüenza pues en la actualidad está pasando por encima de lo deseable.

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El uso inadecuado es otro canal de complicación, cuando usamos las redes o el wathsapp o internet en general en momentos que deberíamos o sería mejor estar concentrados en otra cosa.

Obviamente me refiero a conduciendo, pero también andando en sitios que podemos sufrir un accidente o un golpe grave, y por supuesto en otras situaciones que aparentemente no son graves pero que para mi también lo son, como por ejemplo cuando se usa el móvil estando con los amigos y se crea una desconexión total con ellos, o peor aún, como veo a veces cuando un padre o madre están pendientes del móvil y sin hacer ningún caso a su hijo…. Un verdadero despropósito. 

Otro caos viene producido cuando alimentamos nuestro ego con las redes sociales, nuestra seguridad se puede ver afectada pues no siempre recibimos la respuesta que deseamos por parte de los seguidores, o la respuesta que nos dan no es de nuestro agrado o comparamos nuestros seguidores con los de otra persona.

Las redes, internet, el móvil, son instrumentos a nuestro servicio, y no deberíamos convertirnos en sus esclavos, cuando veamos que es así, intentemos alejarnos un poco y si vemos que esto no nos es posible o nos crea ansiedad excesiva pidamos ayuda sin el más mínimo tabú.

Imágenes: Pinterest

Autor: Ivo Güell

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