Lo que no te puedes perder de Portugal

Portugal es un país siempre atractivo y exquisito, que tiene la ventaja de estar pegado a España, por lo que visitarlo se hace más sencillo y accesible. Sus playas de ensueño, sus ciudades y paisajes de gran belleza son solo algunos de sus valores destacados.

Te contamos lo que no te puedes perder de Portugal.

Si de playa se trata, no puedes dejar de sentarte en las doradas dunas de la playa de O Guincho, una de las más bonitas de todo el país. Desde allí, además de un horizonte inolvidable, podrás observar las acrobacias de los surfers y bodyboarders sobre las aguas movidas del Atlántico. Otra opción para darse un baño es la inusual Piscina das Marés, en Leca de Palmeira, cerca de Oporto, concebida por el hombre, frente al Atlántico, y escarbada entre rocas y con agua salada. Un lugar único e imperdible en Portugal.

 

 

La Laguna de las Siete Ciudades en la Isla de San Miguel en Azores, también conocida como “las islas Hawai del Atlántico”, tiene para obsequiar otro paisaje singular y de una belleza mágica. Los Azores es un destino imperdible con sus volcanes y colores, cascadas y aguas salvajes ideales para practicar buceo o para hacer avistamiento de ballenas, entre otras actividades.

La Piscina fluvial de Piódão es otra alternativa que no habrá que dejar pasar. En uno de los pueblos más bonitos de Portugal, cuya arquitectura, a base de pizarra, y sus costumbres, se han mantenido casi intactas a lo largo del tiempo debido a la dificultad de su acceso.

Sintra, por su parte, es uno de los sitios más misteriosos y atractivos de toda Europa. Un buen lugar para conocer allí es la enigmática Quinta da Regaleira, donde se podrán sentir hasta escalofríos. Este lugar, construido por un aristócrata portugués que deseaba vivir bajo el influjo del simbolismo de la Logia Masónica, ofrece una alternativa distinta entre la bruma marítima y la naturaleza más exuberante.

 

 

Para los más golosos perderse en las confiterías de Lisboa puede ser toda una experiencia. De todas, se recomienda la Antiga Confeitaria de Belém, donde probar los mejores pastéis de Belém, tradicionales y cuya receta se conserva desde 1837, cuando un monje del Monasterio de los Jerónimos la transmitió a los dueños de esta antigua confitería. Comerlos calientes y espolvoreados con canela en un recinto repleto de azulejos, no tiene parangón.

El vino de Oporto, uno de los más tradicionales de Portugal, es un ineludible a la hora de hablar de sus sabores. No dejes de visitar alguna de las bodegas de Vilanova de Gaia y probar sus más exquisitos productos. Para comer, el recomendado es hacerlo en la bella Tariva, en Algarve, más en específico en el Restaurante Noélia & Jerónimo, un clásico donde disfrutar de un arroz de lingueirão (arroz con navajas).

La noche más larga del año se celebra en Oporto con todo: el 23 de junio toma lugar la famosa fiesta de São João, excéntrica y con una gran cantidad de posibilidades que van desde el poder degustar sardinas asadas en las barracas instaladas por toda la ciudad hasta jugar con un martillo de goma a pegar en la cabeza de otros.

Tampoco habrá que dejar de explorar la costa vicentina y andar por la carretera que bordea el Atlántico hasta el Cabo Sardào para avistar allí las conocidas cigüeñas marinas que, en vez de en campanarios, construyen sus nidos en altísimas agujas de piedra. Finalmente, si puedes, recorre el encantador barrio de Beira Mar y déjate perder por su red de canales en Aveiro, la llamada Venecia de Portugal. Las calles de este barrio están flanqueadas por casas de atractiva arquitectura y clásicas almacenes de sal.

¿Planeando un próximo viaje?

Imágenes: Pinterest

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