Inconformismo: ¿Por qué queremos lo que no tenemos?

Solemos compararnos con los demás día si y día también. No es el fútbol, parece que la envidia es el deporte que está más de moda. No importa si hay un motivo real o el por qué, simplemente nos comparamos. Probablemente tengas todo lo que necesitas pero, aún así, no lo valoras lo suficiente. Suele pasar. Si esta historia te suena, es un aspecto de tu vida que deberías trabajar. Además, deberías saber que alegrarte por los éxitos ajenos es algo que beneficia tu salud y que consecuentemente hará que tu te sientas mejor contigo mismo. 

Queremos lo que no tenemos y, cuando lo tenemos, ya no lo queremos. ¿Por qué? No sabemos diferenciar entre los caprichos y los verdaderos deseos. El inconformismo está de moda, al igual que el color mostaza y el púrpura. Aunque a diferencia de las demás tendencias, la de no conformarnos parece no pasar de moda. Pero ser inconformista no tiene por qué amargarte la vida.

La vida está formada de momentos realmente únicos y mágicos y, muchas veces, el estrés del día a día nos impide disfrutar de ellos. Y es una pena. Hay que sumarse más a la filosofía de: parar más y sentir más. Hay cosas que hay que parar para disfrutarlas y sentirlas.

 

 

Desear justo aquello que no tienes es un patrón que todos hemos experimentado. A veces incluso llega a rozar la obsesión. Se suele relacionar con el “síndrome de la pieza faltante”, es decir, sentir que siempre hay algo que carece, algo que vemos en los demás y que nosotros no podemos tener o alcanzar.

Siempre tenderemos a estar insatisfechos, pero el poder está en la mente y hay que luchar para valorar las pequeñas cosas y ser felices. Hay que trabajar nuestro cerebro para que vea lo bueno que hay en todo.

El problema principal es que no disfrutamos de lo que tenemos. La idealización suele jugarnos malas pasadas. Idealizar es como “dar un valor a ciegas” a algo que probablemente no se corresponderá con la realidad. Te damos algunos consejos para ser más feliz y dejar de angustiarte tanto:

  • Ten fe en ti y en tus capacidades. ¡Serás lo que te propongas!
  • Márcate objetivos y lucha para alcanzarlos. Y hazlo por ti, no por nadie más.
  • Conócete mejor y dedícale tiempo a lo que te llene.
  • Felicítate y prémiate cada vez que logres algo.
  • Si te comparas con los demás que sea por algo lógico. Nada de “mini angustias” sin motivo.

 

 

Recomendamos hacer un listado de logros de todo lo que has conseguido, hasta de las cosas que no te parezcan tan importantes. Todo suma, todo cuenta. Este simple gesto te ayudará a darte cuento de lo que vales y de que eres capaz de conseguir lo que te propongas. De este modo, tu autoestima se verá beneficiada y ganarás seguridad en ti.

Confía y haz lo que sientas. Cada persona es un mundo y compararse con los demás ni es lógico ni sirve para nada. Sal ahí fuera y demuéstrate a ti mismo que estás aquí para ser feliz. 

¡Qué la satisfacción sea más el esfuerzo que la meta!

 

Imágenes: Pinterest

Autor: Júlia Benach

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *