‘Homeland’ y ‘Nashville’, las series que nos animarán este otoño

Con la ‘depresión post-vacacional’ superada (qué remedio) y los pies nuevamente en la tierra, en Nosotras.com nos hemos propuesto un objetivo firme: que no nos absorba la monotonía hasta que regrese el buen tiempo. Para conseguir el reto, buscaremos momentos de ocio, instantes (por pequeños que sean) para Nosotras mismas, energía positiva con la gente más optimista que nos rodee y ‘obligaciones’ que vayan más allá del ámbito profesional y familiar. Una de ellas viene en forma de series y hay dos de las que han regresado este otoño que ya tenemos marcadas en rojo: Homeland y Nashville (si no vais al día de estas dos series, no sigáis leyendo).

Con la primera de ellas estamos a la expectativa. ¿Qué esperar ya de una serie que no cuenta con su principal protagonista? La historia ya nunca será la misma sin el sargento Nicolas Brody (Damian Lewis), aunque tampoco dudamos en las aptitudes de la desquicidada Carrie Mathison (Claire Danes) para darle una vuelta de timón a nuestra opinión. Por lo pronto, la tenemos con una depresión post-parto, intentando asumir el ahorcamiento de Brody, retomando su trabajo en la CIA en Pakistán y con el ‘guapo oficial’ de la serie (al menos para Nosotras), Peter Quinn (Rupert Friend), como principal aliado.

También se encuentra envuelta en la primera polémica, a causa de una imagen que ha herido muchas sensibilidades en Estados Unidos. Y es que en el primer episodio de esta cuarta temporada de Homeland, además de culpabilizar a su bebé de todos sus males, Carrie intenta ahogarle en la bañera… Con la agente más desquiciada que nunca y Peter Quinn como aliciente, como mínimo le daremos una nueva oportunidad a esta serie, ¿no? Ni que sea por los grandes momentos que nos brindó en temporadas anteriores…

Con una temática radicalmente opuesta a Homeland tenemos Nashville, que volvió la última semana septiembre. Es una de esas series con temática recurrente pero que te impide apartar los ojos de la pantalla. Amores, traiciones y música country (el gran elemento diferencial) para distraernos durante casi una hora.

Aunque en la segunda temporada abrazó en exceso las temáticas más cercanas al culebrón (hija ilegítima, matrimonio por un embarazo falso, asesinato con trasfondo político, infidelidades inesperadas…), seguimos encandiladas con Deacon Claybourne (Charles Esten), con su relación con Rayna James (Connie Britton), con la espectacular transformación de Juliette Barnes (Hayden Panettiere) o con la nueva dulzura comprensiva que destila Avery Barkley (Jonathan Jackson). Y, como no, con su música. Las piezas musicales que nos ofrece esta serie son fantásticas y en la segunda temporada, nos quedamos enamoradas de dos de sus temas insignia: Ball And Chain y Don’t Put Dirt On My Grave Just Yet, interpretados por Rayna y Juliette, respectivamente. Grandes momentos musicales para animarnos, aún más, a disfrutar de esta serie.

Además de Homeland y Nashville, en este mes de octubre también vuelven series como The Walking Dead, The Vampire Diaries, The Millers o Dos hombres y medio. ¡A disfrutar de las series se ha dicho!

Autor: Elena Fernández

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