Esquiar en familia, un buen plan para el puente de octubre

Acaba de empezar la vuelta al cole. Vuelven los atascos, los besos al vuelo antes de entrar, los babis sucios, los deberes, las mochilas pesadas, el olor a libros nuevos…Pero también comienza otra época, de días más cortos y noches más frías. En este período, muchas familias ya comienzan a preparar sus viajes de invierno y ya cada vez son más las que eligen el plan de esquiar con los niños en Grandvalira, por la gran oferta de entretenimiento que existe para los más pequeños.

Y es que, tras el veranillo de San Miguel y los últimos coletazos de buen tiempo, sólo se pueden esperar con los brazos abiertos a los puentes que viene, por cada mes hasta las vacaciones de Navidad.

Nunca antes cayó tan bien el Pilar o la Constitución. O quizá sí, pero cada año que se va cumpliendo, parece, se tiene menos paciencia y más ganas de que lleguen las vacaciones, un tiempo de reposo del ritmo vertiginoso al que muchas madres y padres están sometidos; sobre todo, las primeras. Somos nosotras las que, fundamentalmente, hacemos malabares para conciliar, o para intentar llegar a todo, y las horas en el día parece que no se puedan dar más de sí, yendo a peor dependiendo del número de hijos que se tenga y/o si no se tiene ningún familiar en la misma ciudad y, por ende, menos ayuda externa.

Con este panorama no es de extrañar que antes de que acabe el mes, ya se tengan cerradas las vacaciones de otoño. La web Esquiades.com está especializada en deportes y viajes otoñales: casas rurales y hoteles de montaña donde poder encontrar una opción conveniente y combinable con descansar, visitar lugares preciosos y poder esquiar, descargar la adrenalina por la nieve en una actividad en familia. Luego, quizá, tomarse un caldo caliente. No es mal plan para ahora que estamos pasando frío con la ropa de verano pero que nos obstinamos a no cambiar los armarios de estación.

Grandvalira es cada vez más una de las opciones preferidas por los amantes del esquí. Se encuentra en el país vecino, Andorra, y cuenta con las estaciones más famosas del Pirineo – Pas de la Casa Grau Roig y Soldeu-El Tarter.- La unión de estas dos hacen que Grandvalira cuente con más de 200 km de pista y haya alcanzado fama mundial, atrayendo también a ciudadanos franceses e italianos.

Es un lugar para toda la familia porque dispone de 128 pistas, de distintos niveles para que todas las personas que quieran puedan disfrutar de este deporte en un paraje incomparable, donde se han realizado torneos profesionales como la Copa del Mundo de esquí femenino o las pruebas de la Copa del Mundo de velocidad.

Grandvalira no es sólo kilómetros y kilómetros de nieve. Alrededor de sus pistas, tiene una multitud de instalaciones de las que también se puede disfrutar. Restaurantes que recogen la esencia de la gastronomía, cafeterías donde refugiarse para tomar un chocolate caliente o dejar los esquíes y hacer las rutas de senderismo que hay alrededor. Monitores infantiles, zonas de entretenimiento y otros espacios de juegos es interesante que existan a la hora de elegir un destino al que ir con toda la familia.

El esquí es un deporte que, con la llegada del frío, va siempre sumando más adeptos. Es una de las prácticas deportivas que más se suele hacer en familia, ya que la experiencia se muestra positiva tanto para niños como adultos. Suele ser a los 5 o 6 años cuando se aconseja que los niños puedan iniciarse en este deporte ya que se considera que sus capacidades psicomotrices están completamente desarrolladas y ya han adquirido el sentido del equilibrio y la coordinación.

Como todos los deportes, el esquí también ayuda al desarrollo de la personalidad, fomentando el espíritu de compañerismo, el afán de superación, la motivación y el conocimiento de uno mismo. Así pues, la disciplina que se tiene al practicar un deporte nuevo, también se aprende, y también ayuda al cumplimiento de otras tareas y a la aproximación positiva de las nuevas que puedan surgir.

Los beneficios del deporte son muchos, tanto físicos como psicológicos y mentales. Es importante generar el hábito a edades tempranas y poderlo mantener a lo largo de los años. Aparte de los aspectos positivos para la salud, la práctica del deporte, como se ha me mencionado, contribuye a la seguridad en uno mismo y a las relaciones personales.

Así que son muchos padres y madres los que deciden inculcar la práctica del esquí a sus hijos por sus beneficios y por ser una actividad que puede hacer fácilmente toda la familia, también en vacaciones, como la bici, por ejemplo.

Por esto, a medida que se tachan los días del calendario y el próximo puente está cada vez más cerca, a la vez que las conversaciones son menos fluidas en el hogar, son ya muchas las familias que deciden reservar unos días para desconectar de la rutina, con el fin, también, de pasar un rato todos juntos, un rato divertido y de calidad.

Imágenes: Esquiades.com

Autor: Redaccion Nosotras

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