Vestidos de invitada que puedes reutilizar en tu día a día

Cuando hablamos de un vestido o look de invitada para una boda, nos da la sensación de que si escogemos algo que sea exageradamente bonito o muy ‘arreglado’, nunca volveremos a ponérnoslo. Normalmente no vamos desencaminadas, porque los vestidos, los tocados, los bolsos o los zapatos suelen ser tan sumamente elegantes que no tenemos ocasión de volverlos a lucir. Sin embargo, si tienes bodas o eventos este año y quieres saber cómo reutilizar en tu día a día este tipo de looks, no te pierdas nuestra selección.

  • Vestidos de colores básicos. Si vas a ir a una boda y no quieres que ese dinero que has gastado caiga en ‘saco roto’ y no vuelvas a ponértelo jamás, apuesta por los colores que van con todo. Un verde botella, un color negro aunque sea una boda, un beige discreto… pero jamás un blanco, por muy corto que sea. El blanco siempre estará reservado para la novia.
  • Vestidos cortos. Cualquier tipo de vestido corto para una boda es susceptible de ser reutilizado en el día a día si nos ponemos un complemento que lo baje a la Tierra. Por ejemplo, unas botas mosqueteras o tobilleras, una americana, una chupa de cuero… Por muy elegante o arreglado que sea el vestido en cuestión, un complemento más desenfadado le irá como anillo al dedo.
  • Vestidos que sean lisos. El problema de los vestido de invitada que no reutilizarás jamás son aquellos que son difíciles de combinar con la ropa del día a día. Es decir, aquellos que tengan aplicaciones de lentejuelas, mucha purpurina, que tengan botones, demasiados adornos… Si tienes una boda, una comunión o un bautizo y quieres volver a ponerte ese vestido pase lo que pase, entonces escógelo completamente liso y sin grandes artificios. Será una buena manera de volverlo a usar.

Imágenes: Pinterest 

Autor: Marta Marciel

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